Los pontevedreses solo se mueven a Marín, Poio y dentro de su municipio durante la cuarentena

Pontevedra
23 de abril 2020

Un estudio del INE recoge una caída de quince puntos en el flujo y una reducción de los puntos de origen y destino de las personas en la capital de la provincia desde el decreto del estado de alarma

Control de la Policía Nacional y la Policía Local de Marín
Control de la Policía Nacional y la Policía Local de Marín / Diego Torrado

Desplazamientos cortos y solo necesarios. La mayoría de los pontevedreses cumplen a rajatabla con las órdenes de confinamiento. Así lo demuestra un informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística que recoge los principales flujos de movimiento de personas desde que se decretó el estado de alarma. De media, solo un 10 % de la población de Pontevedra sale en horario laboral de su distrito de residencia, un dato que contrasta con el 22 % que solía hacerlo antes de la cuarentena.

Para elaborar este estudio, los técnicos de INE recopilaron datos procedentes del análisis de la posición de más del 80 % de los teléfonos móviles de toda España, para lo que contaron con la colaboración de los tres principales operardores de telefonía móvil del país. El análisis, que puedes consultar en este enlace, se centra en el estudio de la movilidad de la población durante el estado de alarma y ofrece datos desde el 16 de marzo cada dos días y a partir del 31 de marzo, datos diarios.

En un día cualquiera de la cuarentena, salen de sus áreas de residencia alrededor de 10.000 pontevedreses siendo su principal destino Poio, Marín u otros lugares dentro del propio término municipal. No obstante, en zonas del interior del concello destacan los desplazamientos a municipios vecinos como el de Barro o Cotobade.

Antes del decreto del estado de alarma, el abanico de destinos laborales de los pontevedreses era mucho más amplio y el volumen de salidas, más numeroso. En función del distrito, entre el 25 y el 30 % de la población abandonaba su lugar de residencia para ir hasta Marín o Poio principalmente, pero también a Vigo, Vilagarcía, Vilaboa, Ponte Caldelas o Cotobade.

El flujo de llegadas también se ha visto mermado. A Pontevedra solo llegan ahora vecinos de Poio, Marín, Cotobade o Barro, en ese orden. Ni rastro de los trabajadores o visitantes que llegaban a miles desde Sanxenxo, Vilaboa, Cotobade, Vilagarcía, Ponte Caldelas, Bueu, Vilaboa, Soutomaior, A Lama o Forcarei. De las más de 22.500 llegadas diarias que experimentaban las carreteras pontevedresas, solo se mantienen cerca de 7.000, de las que 4.400 corresponden al movimiento interno de vecinos entre diferentes zonas del municipio.

En los ayuntamientos vecinos como Poio o Marín el flujo de personas también se ha visto mermado. El 32 y el 20 % de la población solía salir de estos municipios para trabajar, mientras que ahora solo lo hacen el 18 y el 10 %.