Los técnicos empiezan a inspeccionar las atracciones de las fiestas para garantizar su seguridad

Pontevedra
08 de agosto 2017

La consultoría Enmacosa es la encargada de hacer estas inspecciones, en las que los técnicos siguen un protocolo específico para hacer un examen el más completo posible de cada una de las atracciones

Instalación de las atracciones en las Festas de la Peregrina 2015 Mónica Patxot

El Concello de Pontevedra volvió a iniciar esta semana las habituales inspecciones de las atracciones de las fiestas del verano. En semanas anteriores ya se inspecionaron las instaladas para las fiestas de Santiaguiño do Burgo y ahora es el turno de las que se están instalando para las fiestas de la Peregrina en la zona de la Alameda, Montero Ríos y Reina Victoria.

La consultoría Enmacosa es la encargada de hacer estas inspecciones, en las que los técnicos siguen un protocolo específico para hacer un examen el más completo posible de cada una de las atracciones. Solicitan la documentación preceptiva de cada instalación (seguro de responsabilidad civil y sus coberturas, libro de operaciones, manual técnico o proyecto...); comprueban que las atracciones carezcan de aristas que puedan resultar cortantes así como huecos o desniveles sin protección, puntos importantes de corrosión o deficiencias de relevancia en los cordones de soldaduras de las instalaciones, y que las bancadas y apoyos estén correctamente nivelados y asentados.

Los técnicos también evalúan otros requisitos sobre la seguridad del público y del entorno, como la dotación de extintores o las posibilidades de colisión o solapamiento entre los recurridos de las atracciones y entre estas y los tendidos eléctricos, edificios colindantes, farolas o mobiliario urbana en general.

La empresa controla que letreros, focos o carcasas embelecedoras tengan garantías de solidez, o que todo tipo de cuerdas, arneses, tensores y demás elementos de seguridad similares muestren un perfecto estado de conservación y estén homologados para su utilización.

Para garantizar la máxima seguridad, no se permiten cinturones de seguridad desgastados o que generen holguras, ni tampoco cierres que dependan únicamente de un circuito eléctrico, hidráulico o neumático y que, ante una pérdida de presión o corte en el suministro, se puedan aflojar con el peso o el empuje del usuario.

Una vez en marcha, las atracciones deberán mostrar en lugares claramente visibles carteles con recomendaciones de interés para los usuarios que detallen específicamente los riesgos y, en su caso, las limitaciones de edad y altura.