Apenas un par de días ha permanecido intacta la decoración de Navidad de Marín. Los vándalos no tuvieron compasión y atacaron los elementos que engalanan las calles del municipio.
Lo más grave, según el Concello, es que se arrancaron 23 plantas de las distintas estaciones.
Además, uno de los corzos de la Iglesia Vieja apareció con sus cuernos tronzados, que aparecieron después tirados por diferentes sitios próximos a su localización inicial.
Por otra parte, se encontraron desechos, latas y bolsas de plástico en las inmediaciones del Palco de la Música y de Fondo do Saco.
El gobierno municipal condena estos actos vandálicos aunque celebra que la inmensa mayoría de los vecinos mantengan un buen comportamiento.