Cansados de años de peticiones sin respuesta, los vecinos de la calle Médico Ballina, en la parroquia de Lérez, han dado un paso más en sus reivindicaciones y este fin de semana han instalado una pancarta para solicitar al Concello de Pontevedra la instalación de un parque infantil en la zona.
Años atrás ya enviaron escritos al Concello y en el mes de octubre empapelaron la calle y sus alrededores con una carta de protesta en la que un niño de la zona reclamaba el citado parque. Seis meses más tarde, no hay constancia de ninguna novedad al respecto, de modo que han optado por esta pancarta en la que reivindican que su calle también es Pontevedra y preguntan por el proyecto para crear la instalación y acondicionamiento de una zona de juegos y esparcimiento.
Instalan una pancarta en al que reivindican que su calle también es Pontevedra
"Isto tamén é Pontevedra. Onde está o parque prometido?" es el lema elegido para su reivindicación. Al respecto, vecinos de la zona explican que en esa calle hay unas 120 familias con niños que se ven privadas de un lugar adecuado para jugar, pues en el entorno de Médico Ballina, la calle Barriga Verde, Juan Bautista Andrade y Rúa da Torre no hay ninguna zona de ocio infantil. El parque infantil más próximo está situado en la calle Luis Otero, esto es, a una distancia de unos 1,10 kilómetros de Médico Ballina.
Los vecinos estudian ahora comenzar una campaña de recogida de firmas para reclamar el parque infantil y que, de esta forma, los niños tengan un lugar para jugar, pues en la actualidad se ven obligados a hacerlo en la calle, con la consiguiente inseguridad.
En la carta divulgada en el mes de octubre los vecinos recordaban que los vecinos de la zona ya remitieron instancias al Concello de Pontevedra solicitando la instalación de un parque infantil y en el año 2012 recibieron una respuesta del arquitecto municipal en la que les decía que en aquel año no estaba prevista la creación de nuevas instalaciones lúdicas o parques infantiles públicos en las inmediaciones de Médico Ballina. Tres años después siguen sin tener noticias de una obra de esta características en el barrio, de ahí que se hayan animado a instalar la pancarta.