El presidente de la Deputación de Pontevedra, Luis López, criticó la falta de posicionamiento público de la presidenta del PSdeG, Carmela Silva, ante la situación del presidente de la Deputación de Lugo, José Tomé, acusado por seis mujeres de acoso sexual.
López afirmó que resulta llamativo que Silva, expresidenta de la Deputación de Pontevedra y "considerada abandeirada da igualdade", no haya realizado declaraciones tras conocerse las acusaciones contra Tomé y su decisión de abandonar la presidencia provincial, pero mantener la Alcaldía de Monforte de Lemos y su acta en la corporación como no adscrito.
"Dáse a circunstancia de que a presidenta do PSdeG, anterior presidenta da Deputación de Pontevedra, que sempre era considerada abandeirada da igualdade, sempre tan dispoñible para a confrontación, nada di: silencio total e absoluto", señaló el dirigente provincial del PP.
El presidente pontevedrés afirmó que se trata de "algo máIs que un caso concreto" de presunto acoso y que no es un caso aislado, "como nos queren facer ver" y expresó "apoio e consideración" hacia las mujeres que han denunciado los hechos.
No obstante, calificó la salida de Tomé como una "dimisión parcial" y una "crise pechada en falso", subrayando que el dirigente socialista conservará la Alcaldía de la segunda ciudad de la provincia y seguirá influyendo en la elección del próximo presidente de la Deputación de Lugo.
El dirigente popular comparó esta situación con lo que definió como "estabilidad política" en la Deputación de Pontevedra, y cuestionó el papel de los responsables socialistas gallegos y apuntó directamente al secretario xeral, José Ramón Gómez Besteiro.
López enmarcó el caso dentro de lo que describió como "otros episodios de machismo en el PSOE", citando diferentes polémicas que han afectado al partido en los últimos años.
"Aquí temos outro caso do machismo do PSOE: o Tito Berni, Koldo, Ábalos, Salazar... por tanto, aquí non imos tolerar ningún tipo de leccións de igualdade, nin a primeira", dijo Luis López.
También cuestionó la posición del Bloque Nacionalista Galego (BNG), al que acusó de "sumisión" ante las decisiones de su socio de gobierno en la provincia de Lugo y en otras instituciones, incluida la estatal.