Maica Larriba, sobre la recogida de alimentos de la hostelería: "Se teñen autorización non haberá problema"

Pontevedra
13 de noviembre 2020

Como cada viernes, la hostelería pontevedresa volvió a salir a la calle con sus cacerolas para dejar claro su malestar con el cierre decretado por la Xunta. El lunes tienen prevista una manifestación frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra

Cacerolada contra el cierre de la hostelería en Pontevedra
Cacerolada contra el cierre de la hostelería en Pontevedra / Mónica Patxot

La prohibición de la recogida de alimentos programada por los hosteleros de Pontevedra en favor del banco de alimentos de Monte Porreiro todavía colea. El colectivo, que asegura disponer de todos los permisos, la reprogramó para este sábado después de que la primera convocatoria resultase impedida al carecer de permiso para abrir una cafetería para depositar las donaciones.

"No que se refire a locais de restauracion, só poden estar abertos para servir comida a domicilio ou take away, para ningunha outra actividade", dejó claro este viernes la subdelegada del Gobierno en Pontevedra, Maica Larriba, quien puntualizó que hace una semana "la Policía Nacional detectó que había una actividad  en una cafetería que no tenía autoirzacion para realizarla".

Para esta nueva convocatoria asegura que "si mañana la tienen, no habrá ningún problema". No obstante, mantiene que la Subdelegación del Gobierno "non ten ningunha competencia" en este aspecto e emplaza a los organizadores a solicitar autorización a la autoridad competente que es la Consellería de Sanidade.

Larriba se defiende también de las críticas del sector al decir que "eu non dei ordes para autorizar nin prohibir a recollida. Quen me coñece sabe que nunca me caractericei por poñer obstáculos para que a xente que ten necesidades as poida ver cubertas" y responsabiliza a los organizadores de no planificar bien su actividad. "A organización non deu os pasos que tiña que dar e non pediu os permisos que tiña que pedir e logo responsabilizan á Subdelegación", concluye.

Mientras tanto, desde el sector de la hostelería continúan con su hoja de ruta para visibilizar los problemas que están atravesando estos negocios. Como cada viernes, los hosteleros salieron a las puertas de sus locales para golpear sus cacerolas durante diez minutos en señal de protesta contra el cierre decretado por la Xunta y para recordar que ellos no son los culpables de la segunda ola de la covid-19.

El próximo lunes tienen convocada una vistosa concentración frente a la sede de la Subdelegación del Gobierno para reclamar medidas que eviten la ruina del sector y de todas las empresas y familias que dependen de la hostelería.