Vilaboa ha vivido este viernes una nueva edición de su tradicional Festival dos Maios. Fue en medio de un ambiente lúdico, participativo y lleno de esa ironía que convierte esta celebración en uno de los encuentros más singulares del municipio.
Tres creaciones concurrieron al certamen de este año, elaboradas por el vecindario de Figueirido, por el CRA de Figueirido y por el Club de Jubilados de Vilaboa, que consiguieron el primer, segundo y tercer premio respectivamente.
La jornada se desarrolló en un auditorio al aire libre que reunió a personas de todas las edades alrededor de un mismo hilo conductor: la ironía y la crítica social expresadas con humor, imaginación y mucho talento colectivo.
Los más pequeños del CRA de Figueirido aprovecharon su 'maio' para reivindicar mejoras en las instalaciones de su aula, mientras que la chavalada de Figueirido amplió el foco a otros ámbitos de la actualidad local.
Entre sus sátiras recordaron que, durante los temporales, el alcalde César Poza había propuesto cerrar los centros educativos, siendo finalmente la Xunta quien decidió mantener las clases "para evitar que estuvieran con la Play", según recogieron con humor.
También hicieron referencia al enfado inicial del vecindario de Paredes por las obras del pumptrack, aunque ahora -ironizaron- "alucinan con lo que facturan en el bar".
Por su parte, el 'maio' del Club de Jubilados hizo un recorrido por la actualidad estatal y autonómica, combinando ironía y crítica amable para abordar algunos de los rumores que circulan por el municipio.
No olvidaron tampoco el debate generado por la reubicación de los contedores para adaptarse a los nuevos camiones de carga lateral, motivo por el que hoy pedían entre risas "patinetes para llegar".
La celebración estuvo amenizada por la música de DJ Milucho y por el grupo Al ritmo de Adri, que contribuyeron a crear una atmósfera festiva y dinámica durante toda la mañana.