El Gremio de Mareantes de Pontevedra se siente "ninguneado" por no haber sido invitado al acto de inauguración del resultado de las obras de restauración de la basílica de Santa María el pasado jueves 14 de agosto.
La entidad considera que se trata de una acción "intencionada" de la Iglesia que personaliza en el párroco de Santa María, Javier Porro.
"En la celebración de dicho acto, no sabemos el porqué, el Gremio no fue convocado a asistir", lamentan, para recordar que el Gremio de Mareantes fue el promotor y el que financió en su totalidad las obras de esta basílica hace cinco siglos, sin embargo, "allí no estaba".
En un comunicado firmado por su presidente, José Luis Arellano Guiance, aseguran que Javier Porro "ha ofendido gravemente a nuestra entidad al no tener la consideración de hacernos partícipes de este acto".
Focalizan las culpas en el párroco porque consideran que "él es quien debe poner en valor a este Gremio y todo lo que representa en la ciudad", pues "regenta" la basílica y "sabe de primera mano la labor que ésta entidad lleva siglos realizando y perpetuando las tradiciones a través de los años".
Lamentan que "jamás hubiéramos imaginado que nuestro párroco no tuviera la decencia ni la dignidad de convocar al Gremio" a un acto tan relevante e importante por el simbolismo que implica para los Mareantes.
Se preguntan "cómo se atreve a semejante desplante" a un Gremio ligado al florecimiento de esta ciudad y critican que "incluso tuvo la arrogancia de decir: el Templo sigue manteniendo su espíritu con el que fue construido y permanecerá abierto a cristianos y no cristianos".
También critican que "en sus declaraciones no tuvo la elegancia ni el respecto de nombrar al Gremio de Mareantes".
"Intentan taparnos la boca y relegarnos al olvido, pero seguiremos alzando la voz para que la ciudadanía sepa el agravio que se está cometiendo dentro de la iglesia contra este Gremio", aseguran desde el Gremio.
Consideran que los organizadores del acto deberían sentir "vergüenza" por excluirles e invitar a las autoridades de la ciudad, a la Xunta de Galicia y a la asociación vecinal de Santa María, cuya presidenta, Pilar Señoráns, internvino en el acto.
Consideran "increíble" que participe una asociación vecinal y no el Gremio y aclaran que "no tenemos nada en contra de que allí estuvieran representando a sus vecinos", pero opinan que ellos también deberían estar.