El próximo domingo, 26 de octubre, a las 3 de la madrugada, se producirá el cambio de hora, retrasando una hora los relojes, de modo que será las dos.
En los últimos días, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha planteado una propuesta para que este sea el último cambio de hora estacional en España y en toda la Unión Europea. La idea es que, en adelante, se adopte un horario permanente, eliminando los cambios bianuales.
Ya en 2022, un grupo de expertos en ritmos biológicos y salud pública, respaldados por organizaciones científicas como la Sociedad Española del Sueño y la Asociación Española de Pediatría, propuso un plan de transición para establecer zonas horarias permanentes en Europa.
La iniciativa sugiere abolir los cambios de hora y que cada país adopte la zona horaria más cercana a su hora solar natural.
En el caso de España, esto implicaría abandonar el horario de Europa Central (UTC+1) y mantenerse en el horario de Europa Occidental (UTC+0), que corresponde más precisamente a su posición geográfica. De este modo, España se alinearía con su hora solar natural.
Esta propuesta se traduciría en que el ajuste horario de la madrugada de este domingo podría quedar como horario definitivo, es decir, que en primavera y verano, también nos regiríamos por el llamado "horario de invierno".
Los expertos indican que este cambio tiene beneficios potenciales en salud, economía, seguridad y medio ambiente, ya que reduciría la desalineación interna del reloj biológico, mejorando el sueño, disminuyendo riesgos cardiovasculares y aumentando la productividad. Además, se reduciría el consumo energético y las emisiones contaminantes, promoviendo una mayor sostenibilidad.
¿Qué prefiere la gente de a pie: horario de invierno o de verano?
Para conocer la opinión de la ciudadanía pontevedresa, salimos a la calle y preguntamos a varias personas cómo ven esta propuesta.
Dos amigas residentes en Pontevedra, Lidia y Reme, muestran posturas encontradas en cuanto a la preferencia horaria. Lidia expresa que le gusta más el horario de verano, ya que en su opinión, permite disfrutar de más horas de luz por la tarde y alargar el día, "si no esto ya parece los países nórdicos". La lucense Reme, por su parte, se mostró a favor del horario de invierno, porque amanecería antes y "como yo soy de madrugar, entonces me gusta más el horario de invierno".
Paseando por la calle Michelena nos encontramos con Luisa y Tino, de Pontevedra, que escogen el horario de verano, "porque con el horario de invierno a las ocho ya te tienes que ir a casa y no cunde tanto el día", comenta Tino. Por su parte, Luisa asegura que: "este cambio de hora me pone de muy mal humor, sales a cualquier sitio y te tienes que recoger pronto como las gallinas".
También de Pontevedra, Ángeles e Ignacio comparten con este medio su malestar con el ajuste del horario en invierno. Aunque Ángeles afirma que anímicamente el cambio de hora no le afecta, prefiere mantener el horario de verano porque favorece la realización de actividades en la luz del día. Ignacio respalda esta opinión, en su caso porque, al estudiar Derecho en Coruña en turno de tarde, prefiere salir de clase con luz natural.
Finalmente, Celia y María Jesús, residentes en Pontevedra, se inclinan por el horario de verano. María Jesús, oriunda de Lugo, expresa que "no quiero que cambie la hora, porque si no, a las seis de la tarde ya parece que me voy para la cama, y aún tengo actividad que hacer, no me sienta bien". También para Celia que anochezca antes "te dan ganas de meterte a dormir, sobre todo días de lluvia que aún son todavía más cortos".
Ambas practican la especialidad de dragonboat, que es una modalidad deportiva en la que equipos de remadores navegan en embarcaciones largas y estrechas llamadas "dragones" o "barcos dragón".
Su zona de navegación es el río Lérez y, para ellas, que se mantenga el horario de verano permitiría ganar una hora de luz en los últimos entrenamientos del día: "ahora en invierno ya tienes que ir con luz por el río porque no ves, y hay mucha gente que le da miedo meterse en el agua de noche y ya no viene a entrenar. Además, las instalaciones aquí en Pontevedra para practicar deporte de noche tampoco hay mucho que hacer".