Este miércoles 21 de agosto, Cuntis acogió una de las celebraciones religiosas más emblemáticas del verano, la procesión de San Roque.
Una gran cantidad de residentes de todas las edades participaron en un recorrido que, partiendo de la parroquia de Cequeril, recorrió más de diez kilómetros hasta llegar a Sebil.
La comitiva atravesó diversos caminos, senderos y pistas forestales en una jornada calurosa, con alrededor de 30 grados.
Uno de los aspectos más singulares de esta procesión, que la convierte en una de las más especiales de la provincia de Pontevedra, es la construcción anual de un puente de madera sobre el río Umia, realizada por los propios vecinos.
Gracias a esta estructura, la comitiva puede completar su trayecto hasta Sebil, manteniendo viva una tradición con más de un siglo de antigüedad.
El alcalde de Cuntis, Manuel Campos, participó activamente en la procesión, llegando a ejercer de costalero durante un tramo del recorrido, en el que llevó la imagen de San Roque.
A mitad de camino, los participantes hicieron una parada en la Queizosa para un pequeño refrigerio que les permitió reponer fuerzas antes de continuar.
La procesión terminó en el campo de la fiesta de Sebil con una misa en honor a San Roque.
Al finalizar, el alcalde Campos Valey agradeció el esfuerzo vecinal para mantener viva esta tradición que forma parte esencial de la historia e identidad de Cuntis.
Los orígenes de esta celebración se remontan a tiempos en los que un grupo de vecinos sacó la imagen de San Roque en procesión para pedir protección contra enfermedades como la peste, estableciendo así una tradición que perdura en el tiempo.