El Concello de Marín planea convertir uno de los arenales del municipio en una playa canina, en la que las mascotas puedan acceder todo el año, también durante los meses de verano y sin limitación de horario.
Así lo ha avanzado el gobierno local, que propone para este fin la Praia da Ribeira Pequena.
El anuncio corrió a cargo de las concejalas Marián Sanmartín y Cristina Acuña, que acompañadas de la mascota Tambo se acercaron a esta playa en la que en los próximos días se acometerán trabajos para reparar los desperfectos ocasionados por los temporales del invierno.
Los arenales marinenses cuentan actualmente con una limitación para la bajada de perros en la temporada de mayor afluencia.
Concretamente la ordenanza municipal establece que entre el 1 de abril y el 16 de junio y también entre el 16 y el 30 de septiembre no se puede acceder con animales a las playas de 12.00 a 20.00 horas.
Esta prohibición se extiende a todo el día durante los meses de verano, entre el 15 de junio y el 15 de septiembre.
"Os cans son un máis da familia e son moitísimos os veciños e veciñas que teñen mascota e vense limitados no verán para gozar da súa compañía nun entorno privilexiado como son as nosas praias", explicó Marián Sanmartín.
Las limitaciones se mantendrían en el resto de playas "pero non existirían na Ribeiriña Pequena, e así compatibilizamos todos os usos", señaló la edil.
En todo caso el Concello avanza que se establecerán una serie de normas de convivencia como la obligación de mantener el control del perro para evitar molestias al resto de usuarios, la recogida inmediata de heces o la prohibición de alimentar a los animales en la playa.
Aseguran desde el gobierno local que trabajan para que esta iniciativa pueda entrar en vigor antes de los meses de verano.