La Concejalía de Servicios Urbanos Básicos del Concello de Pontevedra puso en marcha esta semana una intervención completa en el parque Amalia Álvarez, uno de los lugares de ocio más frecuentados por el vecindario de este barrio.
El objetivo es mejorar tanto el confort como la estética del espacio, cumpliendo el compromiso adquirido por el concejal Xaquín Moreda tras las solicitudes de los residentes para reparar el desgaste de las instalaciones.
La primera fase se centró en la sustitución de los bancos. Inicialmente, el plan era restaurar el mobiliario existente, pero su avanzado deterioro hizo inviable la reparación. Por eso, se colocaron dos bancos prefabricados que delimitan el parque hacia la calle Filgueira Valverde y la vía peatonal. Además, el banco corrido de hormigón que cerraba la parte superior será retirado y sustituido por bancos de madera, más cálidos y cómodos para el descanso.
Los trabajos no se limitan al mobiliario. En las próximas semanas, las brigadas municipales actuarán sobre la jardinería y el césped, recuperando estas zonas que estaban en mal estado, y procederán a la poda de los árboles para sanear los ejemplares y mejorar tanto la luminosidad como la seguridad del parque.
El concejal Xaquín Moreda destacó la importancia de atender las demandas ciudadanas asegurando que "escoitar e dar resposta ás necesidades da veciñanza é a base do noso traballo; cando renovamos un parque como este, estamos a incidir directamente na calidade de vida e no desfrute do tempo libre das persoas", afirmó.

Esta intervención se suma a otras acciones recientes de mantenimiento y mejora en distintos puntos de la ciudad, como la Avenida de Buenos Aires y Camino Viejo de Castilla donde se reparó el pavimento entre la pasarela y la playa fluvial, y se compactó el firme con grava para eliminar baches y mejorar la accesibilidad.
El Concello también actuó en la calle Pilar Bértola, tras la demolición de una vivienda en ruinas, el barrio ganó un nuevo espacio público con asfaltado, plazas de estacionamiento y baranda de protección.
Y en el barrio de Valdecorvos se creó una senda peatonal de 75 metros que conecta la Praza das Regas con la calle de A Sequiña, facilitando el tránsito mediante rampas adaptadas.
Con estas actuaciones, el Concello sigue su hoja de ruta de proyectos de proximidad que, sumados, mejoran la ciudad y el bienestar colectivo.