Como cada año, cuando se acercan las fechas más entrañables del calendario, las cocinas de los hospitales Montecelo y Provincial se ponen manos a la obra para que la Navidad llegue también a quienes deben pasar estas jornadas ingresados o de guardia.
Los servicios de Hostelería sanitaria ya tienen listos los menús especiales con los que acompañarán la Nochebuena, la Navidad, la Nochevieja, el Año Nuevo y el Día de Reyes en los centros del Sistema Sanitario Público.
En el Hospital Montecelo, la cena de Nochebuena comenzará con una crema de marisco, langostinos al vapor y bacalao con ajada y coliflor, rematados con un surtido navideño. El día de Navidad, la comida incluirá crema de ave con picatostes, salpicón de marisco y jarrete estofado con patata panadera y verduritas, con tronco de Navidad o piña natural como postre.
La noche de Fin de Año tampoco faltará a la cita gastronómica, con gambón a dos salsas, crema de espárragos trigueros, rape con almejas, surtido navideño y, por supuesto, las tradicionales doce uvas. Para recibir el Año Nuevo, se servirá sopa de ave con tropezones, vieira al horno y bitokes de ternera con patatas puentenuevo y champiñones, seguidos de tarta de yema o macedonia de frutas natural. El broche final llegará el Día de Reyes, con sopa reina de ternera, frutos del mar en su jugo, pavo de Reyes con patata asada y pimiento al horno, y pera en jugo de naranja y canela como postre.
Detrás de cada uno de estos menús hay una compleja organización que se adelanta turno a turno para garantizar que los platos puedan elaborarse a tiempo y con la máxima calidad. Las cocinas hospitalarias son espacios de intensa actividad diaria, donde técnicos en dietética y nutrición, personal administrativo, gobernantas, pinches y cocineros trabajan de forma coordinada con el objetivo común de que la alimentación sea un aliado más en la recuperación de los pacientes.
Cada bandeja servida es el resultado de una cuidadosa planificación. Los menús buscan ser equilibrados, con bajo contenido graso, cantidades adecuadas y un emplatado cuidado, siempre con productos saludables tanto para pacientes como para el personal sanitario de guardia. Antes de llegar a la cocina, cada alimento pasa por una revisión exhaustiva de hidratos de carbono, lípidos y proteínas, supervisada por el equipo de Dietética y Nutrición.
Así, incluso en Navidad, los hospitales públicos ofrecen una alimentación variada y equilibrada, con pescados y carnes magras, evitando ultraprocesados, moderando el aporte calórico y fomentando el consumo de verduras y frutas.