El nuevo proyecto para la variante de Alba ha visto la luz. No tendrá apenas diferencias con el propuesto en 2021. El trazado, de cerca de un kilómetro, es el mismo. Los técnicos de la Xunta, eso sí, han incluido ciertas modificaciones en la configuración del vial.
Así lo ha puesto en valor este viernes la conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María Martínez Allegue, en la presentación de una variante que ha calificado como "moi necesaria" no solo para Pontevedra sino para toda su comarca.
"Hoxe é un día importante. Agora, xa si, iníciase este proxecto", ha señalado Martínez Allegue, que ha apuntado que el nuevo vial "desconxestionará moito" la PO-531, la N-550 y "sobre todo" la PO-225 en San Caetano, por donde pasan cerca de 12.000 vehículos diarios.
Esta variante evitará además, ha destacado la titular de infraestructuras en el gobierno gallego, que el tráfico pesado "teña que entrar en Pontevedra" y haya un acceso "máis directo" a la costa por la variante de Poio y al centro de salud de Lérez y el Hospital Montecelo.
Tras destacar que el proyecto se ha desbloqueado después del "consenso de todas as partes implicadas", la conselleira ha indicado que el coste de la variante se disparará hasta los 12 millones de euros algo que, reconoce, "é unha barbaridade".
A pesar de ello, María Martínez Allegue ha insistido en que la variante de Alba es un vial "preciso e necesario" y que el trazado elegido "é o máis beneficioso" y el que causa un "menor prexuízo" a nivel técnico para todos los afectados.
María Deza, la nueva directora de la Axencia Galega de Infraestruturas, ha explicado que la variante de Alba, que tendrá 992 metros de longitud, contará con un carril de 3,5 metros por cada sentido y con arcenes de dos metros.
En su margen izquierda habrá una senda peatonal de 2,5 metros, que estará separada de la calzada por una zona ajardinada de 1,22 metros de ancho. En la derecha, por su parte, habrá una berma hasta la cuneta de hasta 1,30 metros.
Además de las dos glorietas de entrada, una en la PO-531 en Campañó -que ampliará su entrada- y otra en la N-550 en A Cendona (Lérez), habrá una tercera rotonda intermedia, que facilitará la conexión hacia los lugares de Pontecabras (Alba) y Banqueira (Campañó).
Otra intersección a nivel, por su parte, permitirá acceder al vial municipal que se dirige hacia los lugares de Cachapal y O Freixo, ambos en Campañó, y habrá cuatro pasos de peatones y vías de servicio para permitir el paso a las fincas situadas a ambos lados.
El trazado contará también con un viaducto de 242 metros, con una altura máxima de 17,36 metros, para salvar la línea del ferrocarril y el río de A Gándara.
La previsión de la Xunta de Galicia es que la redacción del proyecto esté terminada en el primer trimestre de 2026 y, tras una tramitación ambiental simplificada -entre ocho y diez meses-, pueda exponerse al público a finales del próximo año.
La aprobación del trazado definitivo y la licitación del proyecto constructivo se producirán ya en 2027. El plazo de ejecución de la obra será de 24 meses, por lo que esta variante no será una realidad palpable, como mínimo, hasta mediados de 2029.
"DÍA MOI ALEGRE" PARA EL ALCALDE
Tras conocer los detalles de esta actuación, el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, ha indicado que el de hoy es un "día moi alegre" para Pontevedra, ya que el desbloqueo de esta variante de Alba es una "boa noticia".
"O Concello sempre tivo claro que esta era a alternativa", ha señalado Fernández Lores, que ha mostrado su alegría que se vaya a hacer una obra "absolutamente imprescindible".
El alcalde, que ha recordado que el gobierno municipal "fixo os deberes" al conseguir la cesión de la N-550, ha pedido que los técnicos del Concello puedan "visibilizar o trazado" y hacer recomendaciones "se fora necesario" para que "vaiamos todos a unha".
La conselleira, a este respecto, ha garantizado que habrá reuniones entre ambas partes para revisar todos los detalles del proyecto antes de iniciarse la tramitación ambiental.