Mollabao se siente un "barrio marginal y degradado" y reclama "la calidad urbana" del resto de Pontevedra

Pontevedra
11 de enero 2017

Vecinos del barrio se reunieron con la asociación Pedaladas y les trasladaron críticas como el ruido "constante y molesto" que provoca el puente de la autopista, que la velocidad de paso de los vehículos por Rosalia de Castro es "excesiva" o por las mañanas hay una grande cantidad de vehículos en doble fila

Casas abandonadas de los suboficiales en Mollabao
Casas abandonadas de los suboficiales en Mollabao / Diego Torrado

Vecinos del barrio de Mollabao se reunieron este martes con la asociación Pedaladas para escuchar las propuestas que tiene este colectivo para mejorar la seguridad vial en la carretera vieja a Marín, la PO-546, pero acabaron siendo ellos los que trasladaron sus demandas. Ante integrantes de Pedaladas y concejales del PP y el PSOE, denunciaron que se sienten un "barrio marginal y degradado" que "carece de la calidad urbana" presente en el resto de la ciudad. 

Los vecinos le trasladaron a Pedaladas críticas como que las ultimas mejoras en Rosalía de Castro tienen más de 20 años a pesar de estar dentro del núcleo urbano. Dado que en el barrio no existe una asociación veicñal, la asociación de ciclistas se comprometió a trasladar sus demandas al Concello por registro al tiempo que el vecindario asumía el compromiso de intentar impulsar el asociacionismo en Mollabao.

Entre las quejas que Pedaladas trasladará al Concello en nombre de los vecinos figuran muchas relacionadas con el tráfico como que la velocidad de paso por Rosalia de Castro de los vehículos es "excesiva" o que por las mañanas hay una gran cantidad de vehículos en doble fila en el entorno del colegio Salvador Moreno y, pese a todo, "nunca pasa la Policía Local para prevenir" la situación. 

También refieren su preocupación por el ruido "constante y molesto" que provoca el puente de la autopista que pasa sobre el barrio y recuerdan que en otros lugares en España con una situación similar se adoptan medidas como reducir la velocidad e instalar paneles para mitigar las molestias de los vecinos. En su opinión, limitar la velocidad a 80 o 100 kilómetros por hora "no tendría un impacto significativo en los desplazamientos pero mejoraría la calidad de vida de los residentes".

Sus quejas también son urbanísticas y de servicios, pues señalan que el barrio "está muy sucio, tiene mucha basura y no es habitual ver a los servicios de limpieza", existen numerosos viviendas en estado total de ruina, los terrenos de las naves abandonadas se convirtieron en aparcamientos irregulares, las equipaciones deportivas están en mal estado y los contenedores están a mucha distancia y no hay suficientes de recogida selectiva. Ante esta situación, no existe ningún plan para recuperar estos espacios o urbanizarlos, pues las ayudas a la rehabilitación sólo afectan al casco histórico

Los vecinos también pidieron a los políticos presentes (Iván Puentes del PSOE y César Abal y José Luis Martín del PP) que lleven estos problemas del barrio al Pleno municipal, pues, según declaraciones recogidas por Pedaladas, les trasladaron que "ya era hora de que pasase por aquí alguien del ayuntamiento".