El mar siempre es peligroso, incluso cuando menos te lo esperas. Eso es lo que le sucedió a un niño que, esta mañana, fue rescatado en la playa de A Lanzada después de que la corriente lo fuera arrastrando y no lograse salir del agua por sus propios medios.
Fueron tres monitores de la escuela de surf Mission los que ayudaron al joven y evitaron un desenlace fatal.
En ese momento, estaban impartiendo una de sus clases y vieron como el niño tenía serias dificultades para llegar a la orilla. Al ver que les hacía señales de socorro, no dudaron en lanzarse al mar para rescatarle, remolcándolo con una tabla de surf sobre la que pudo volver a la playa.
El suceso, que tuvo lugar sobre las once y cuarto de la mañana, quedó finalmente en un susto.
De hecho, el niño no siquiera necesitó ningún tipo de asistencia médica tras volver a la orilla.