Ponte Caldelas fue el único concello de toda la provincia de Pontevedra que no solicitó la ayuda a la Secretaría Xeral de Igualdade para cubrir los gastos del servicio de los Centros de Información á Muller (CIM). Desde a Xunta lamentaban esta decisión señalando que entre el personal del Concello de Ponte Caldelas hay dos profesionales "trabajando y dando atención psicológica y asesoría jurídica".
Desde el colectivo Mulleres en Igualdade de Cerdedo-Cotobade, A Lama y Ponte Caldelas han querido dar un toque de atención al gobierno tripartito de Ponte Caldelas y reclaman el funcionamiento del CIM en este municipio para garantizar que todas las mujeres que son víctimas de la violencia tengan garantizados sus derechos.
"No podemos ni queremos permitir que se obvien esos derechos, que se utilice nuestra figura para actos donde se lavan las manos personas que no sienten nuestro dolor cuando una mujer es asesinada", explican en un documento. Y señalan que la obligación del colectivo es defender el CIM y trabajar para garantizar que todas aquellas mujeres que sufren, tengan dentro de esas siglas su espacio de protección.