El turrón y otros productos habituales de la Navidad llevan semanas en las estanterías de los supermercados. Ciudades como Vigo llevan meses instalando el alumbrado navideño. Y, ahora, esta época del año también ha llegado a los escaparates de Pontevedra.
A 6 de octubre, la ciudad ya tiene no solo el primer escaparate 100% Navidad. También su primera tienda efímera dedicada en exclusiva a esta época del año.
El pasado viernes, 3 de octubre, su responsable destapó el escaparate y dejó a la vista una decoración de renos luminosos y grandes cascanueces que, durante el fin de semana, despertó la curiosidad de todos los transeuntes. Desde este lunes, ya está abierta al público.
"¿Ya es diciembre?", se puede escuchar en las inmediaciones del local, en el número 6 de la calle Cruz Gallastegui. No, aún faltan casi dos meses, pero en Pontevedra, como ocurre cada vez más en todas las ciudades, toda la vertiente comercial de la Navidad se adelanta cada vez más.
La responsable detrás de este proyecto es Ana Belén Barreiro Gómez, propietaria de una floristería en Barro que el año pasado desembarcó en una ciudad con una idea que, en un primer momento, era menos ambiciosa, pero que cosechó tanto éxito que este año repite ampliada.

Christmas Pop-Up Store estará abierta hasta el 15 de enero. En 2024 cerraron a finales de diciembre y, en los últimos días, se sorprendieron porque la clientela quería seguir comprando.
"Las cosas embaladas y la gente seguía comprando bolas de Navidad", recuerdan Ana Belén y Pili, la compañera que trabaja con ella en la tienda. Y que en su día fue una de sus primeras clientas en Barro.
Y es que esta idea tiene su origen en la floristería de Belén en Barro, donde "llevo 16 años vendiendo Navidad".
Cada año tenía que vaciar su local en octubre para poder acoger toda la producción propia del Día de Todos los Santos y, cuando empezaba a llegar toda la mercancía de Navidad, le quedaba en cajas. "Tenía que guardar la Navidad tal cual viene en un almacén hasta el día 2 de noviembre", rememora.
Para evitarlo, decidió montar esta tienda efímera, la única de estas caracteristicas en Pontevedra, si bien, como recuerda Belén, no es, ni mucho menos, el único establecimiento que venda decoración navideña en la ciudad y no cree tampoco que sea única ni llega para acaparar el mecado.
Hay mercado para todos y ella se afana por buscar productos de calidad a buen precio, pero asegura que muchos otros lo hacen también.
"Yo trabajo con algunas casas, ellos trabajan con otras y cada uno ofrece lo suyo", insiste, para añadir que, quizás, lo que la diferencia de otros, además de ser la única tienda efímera que solo abre para esta época y solo vende productos específicos, es "que a lo mejor estamos más locos y tenemos como más metido eso de la Navidad". Ella, a nivel personal, cree mucho en la magia de esta época del año y siempre la ha inculcado a sus hijos.
Reconoce que quizás el 6 de octubre puede parecer pronto para empezar a vender Navidad, pero insiste en que el 2 de noviembre, como le ocurría antes, es ya tarde, sobre todo, pensando en que no solo vende a particulares, sino que trabaja con profesionales, escaparatistas, decoradores de hoteles...
Hasta Barro iba cada año mucha clientela de Pontevedra, que ahora tiene a la puerta de casa una oferta amplia de árboles, decoración, bolas, cascanueces, duendes, candelabros, jarrones e incluso algún mueble auxiliar. Ofrece lo mismo que alli, si bien "aquí a una escala mayor".
