La desescalada diseñada por el Gobierno, que establece una reactivación progresiva de la actividad económica, ha situado a los negocios que operan bajo el sistema de cita previa como los primeros que podrán reabrir tras semanas de parón forzoso.
Así lo recoge el documento presentado este martes por el ejecutivo central que sitúa a estos establecimientos dentro de la denominada como fase cero, que comenzará el lunes 4 de mayo.
Podrán reabrir, por lo tanto, peluquerías, barberías, negocios de estética, clínicas dentales, centros ópticos o clínicas de fisioterapia, entre otras actividades. Eso sí, la atención será individual y no podrán ir juntas varias personas.
Todos ellos, según las normas fijadas por el Gobierno, deberán contar con mostrador o mamparas en el local o, al menos, garantizar la máxima protección de trabajadores y clientes.
Será obligatorio, por otra parte, que se usen mascarillas de protección y guantes si la atención a los usuarios de estos establecimientos requiere tener contacto con ellos.
Habrá además un horario especial y preferente para atender a los mayores de 65 años, población de riesgo durante la crisis del coronavirus, para reducir el peligro de contagio.
Desde el Gobierno explican que, en todo caso, la apertura de todos estos negocios es voluntaria. Es decir, si el establecimiento desea seguir cerrado por seguridad y esperar a fases más avanzadas de la desescalada podrá hacerlo.