Nieves Martínez recuerda como en el 36 fue rapada como represalia a su padre republicano

Pontevedra
23 de febrero 2023

Nieves Martínez es una vecina de Marín, de 103 años, que se ha convertido en la primera persona que entrega sus fotografías para ser digitalizadas e incluidas en el Archivo Histórico y ponerlas a disposición de personas investigadoras a través del buscador AtoPO

Nieves Martínez compartió sus fotografías con el Archivo Histórico
Nieves Martínez compartió sus fotografías con el Archivo Histórico / Deputación de Pontevedra

Nieves Martínez es una vecina de Marín, de 103 años, que acaba de convertirse en la primera persona que entrega sus fotografías para ser digitalizadas e incluidas en el Archivo Histórico y ponerlas la disposición de personas investigadoras a través del buscador AtoPO. 

Entre las cedidas, hay imágenes de ella misma cuando era niña después del golpe del 1936 rapada por los fascistas como represalia por las actividades de su padre, concejal de ideas republicanas en el Concello de Marín.

La diputada provincial de Memoria Histórica María Ortega, acompañada de la técnica Montse Fajardo, visitó este jueves a Nieves Martínez para agradecer su colaboración en la campaña 'Cae de Caixón', un proyecto de recopilación de imágenes relacionadas con la memoria histórica en la provincia. 

La diputada le entregó a Nieves Martínez y a sus hijas Emma y Alicia un pendrive con todas las fotografías familiares cedidas en papel y ahora ya digitalizadas. También les entregó una planta como regalo y diversas publicaciones del departamento de Memoria Histórica. 

La familia, que estuvo buscando más documentación, entregó hoy también otras nueve imágenes para ser digitalizadas e incorporadas al fondo.

Durante la conversación con la diputada y la técnica en la visita, la propia Nieves recordó el momento de su rape –con 16 años- y la de su hermana, rodeada de otros niños que miraban como le cortaban el pelo y "de un soldado alemán" que hacía bromas. Las hijas recordaron que esos hechos se produjeron en represalia por la ideología de su padre, Modesto Martínez, concejal en el 1931 en Marín. Entonces él era responsable de cementerios y había ordenado retirar los crucifijos de las lápidas –en función de la ley republicana- y las velas con mucho aceite porque suponían un peligro.

Una vez rapada, explicaron, la madre de las niñas las mandó a la casa de unos familiares en Tui para que no sufrieran el escarnio en la villa, y una vez ya comenzaba a crecer el cabello, Nieves buscó un fotógrafo para que la retratara. Esa imagen, junto con otras del archivo familiar, están ya en la plataforma provincial AtoPO de consulta de fondos en línea.

La diputada María Ortega agradeció a la familia Martínez su colaboración. Destacó que su cesión fue la primera de otras muchas que llegaron y con las que se está trabajando en el Archivo Provincial, como las de la familia de Josefina Arruty y otras de personas de diferentes puntos de la provincia. 

"En breve faremos un balance da campaña ‘Cae de Caixón’, que está a dar moi bos resultados. Sabiamos que había alfaias de interese público que debían saír do caixón. Son fotografías familiares, pode que íntimas, pero para o resto da sociedade son parte da historia dun tempo que non podemos esquecer, por iso animamos a toda a cidadanía a que se ten algo semellante na casa o comparta con nós", indicó la diputada.