La tercera ola de la covid-19 va camino de convertirse en un auténtico tsunami. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha advertido que esta semana será "muy dura, especialmente dura" por los actuales niveles de incidencia, contagios y hospitalizaciones.
A este respecto, el presidente gallego ha señalado que, finalizado el horario laboral, "lo lógico es que la gente vuelva a su casa y solamente salga para actividades y compras esenciales".
Nuñez Feijóo ha advertido que la Xunta no descarta aplicar las mismas restricciones que en Xinzo da Limia, Viveiro o Arteixo, en donde se ha cerrado la hostelería y todas las actividades no esenciales, si la incidencia de otros municipios sigue descontrolada.
Para frenar los índices de contagio, el titular del ejecutivo gallego ha pedido al Gobierno central que dé "vía libre" para que las autonomías puedan adelantar el toque de queda a las ocho de la tarde. Galicia, actualmente, lo tiene fijado a las diez de la noche.
Ha explicado que considera "bastante razonable" que Galicia pueda fijar a las ocho este toque de queda o incluso poder adelantarlo aún más, entre las 18:00 y las 19:00 horas, para los municipios o áreas sanitarias que tengan una mayor incidencia de la covid-19.
Esto, según Feijóo, "no debería ser motivo de discusión".
En todo caso, el presidente de la Xunta ha vuelto a descartar que Galicia precise un nuevo confinamiento domiciliario y ha reiterado que esta posibilidad "no está sobre la mesa" del comité clínico. Sería, ha dicho, el "último recurso" en caso de no controlar el virus.