El vicepresidente de la Deputación, Rafa Domínguez, y la alcaldesa en funciones de Pontevedra, Eva Vilaverde, visitaron este martes a carretera provincial EP-0002 O Marco-Tomeza-Figueirido.
Lo han hecho acompañados de la diputada de Infraestructuras Públicas, Belén Cachafeiro y de los concejales Xaquín Moreda y Demetrio Gómez.
En este acto, el vicepresidente provincial anunció que la Xunta de Goberno de la Deputación aprobará este jueves el expediente para contratar las obras de mejora de la movilidad peatonal, con una inversión de más de 1,7 millones de euros.
Rafa Domínguez destacó que "se trata de una actuación muy demandada por el vecindario", que permitirá mejorar de manera integral los primeros 2.500 metros de esta carretera provincial "para garantizar su funcionalidad y seguridad".
Eva Vilaverde remarcó que la Deputación se encargará de financiar el 80% de la actuación, con cerca de 1,4 millones de euros, y el Concello de Pontevedra aportará el 20% restante procedente de fondos propios.

Aunque la obra será adjudicada, previsiblemente, en el mes de diciembre, no será hasta la primavera cuando comiencen los trabajos debido a las humedades de la zona y para no ocasionar molestias al vecindario y usuarios de esta vía.
En líneas generales, se renovará el firme existente y se creará una senda peatonal, ya que en estos momentos no existen ni arcenes, ni espacios adecuados para que las personas transiten con seguridad.
Esta vía forma parte del Camino Portugués cara Santiago de Compostela.
Después de la reforma, la carretera provincial contará con dos carriles y una senda peatonal de 2,5 metros de ancho mínimo en la margen izquierda, así como una separación entre la senda y la calzada y una cuneta de ancho variable según el espacio disponible.
Además, en dos tramos se proyectan dos plataformas elevadas como zonas de convivencia de tráfico peatonal y rodado, con prioridad peatonal y mayores limitaciones de velocidad, ya que debido a las viviendas no es posible conseguir el ancho necesario para ejecutar la senda peatonal.
La vía será pavimentada con una nueva capa y, por su parte, la senda y las zonas de convivencia con hormigón coloreado.
También se ejecutará una cuneta de hormigón para el drenaje de la vía y muros de contención, así como una baranda de acero en los tramos de la senda peatonal donde existan desniveles peligrosos.
Además, se canalizará el alumbrado público para la futura instalación de nueva iluminación, se acondicionarán las intersecciones y se dotará a la carretera de nueva señalización horizontal y vertical.