La Xunta de Galicia no tiene previsto abrir los centros de día y los centros de discapacidad, por lo menos, hasta septiembre. Para la edil de Benestar Social de Pontevedra, Paloma Castro, es una muestra de la "desidia" del gobierno gallego al que le insta a "cumplir sus competencias".
Castro, número 3 de la lista del PSdeG-PSOE por Pontevedra a las elecciones gallegas, advierte que esta decisión provoca "graves consecuencias" a los mayores y a las personas con discapacidad funcional que usaban estos centros, así como a sus respectivas familias.
Por eso, la socialista reclama que la Xunta diseñe los protocolos necesarios para reabrir esas instalaciones "con todas las garantías" y que no condene a estos colectivos "a seguir confinados cuando toda la ciudadanía está en fase de desescalada".
La edil de Benestar Social recuerda el carácter terapéutico que tienen estos centros y lamenta que el gobierno gallego no tenga en cuenta las consecuencias "físicas y psicológicas" de mantener cerradas estas instalaciones para sus usuarios y los problemas de conciliación que implica para las familias.