De un parte amistoso a una detención: un conductor borracho agrede a la Policía tras un accidente

Pontevedra
23 de abril 2026
Actualizada: 16:40

Detenida una persona por agredir a un agente después de intentar tragar el ticket con el resultado de la prueba de alcoholemia positiva que superaba ampliamente el límite permitido

Un agente de la Policía Local realiza la prueba de alcoholemia al conductor Policía Local

La intervención de la Policía Local de Pontevedra en un accidente de tráfico acabó con la detención de uno de los implicados, acusado de atentado contra un agente de la autoridad y de un delito contra la seguridad viaria.

Los hechos ocurrieron en la tarde del 18 de abril en la calle Eduardo Pondal.

Según fuentes municipales, la patrulla se desplazó al lugar alrededor de las 18:00 horas para asistir a las personas implicadas en un siniestro leve y facilitar la elaboración de un parte amistoso.

Durante las entrevistas, los agentes detectaron que uno de los conductores presentaba signos evidentes de embriaguez, por lo que fue sometido a las pruebas de alcoholemia.

El resultado confirmó las sospechas ya que marcó 0,86 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, una cifra que supera ampliamente el límite permitido y que entra ya en el ámbito penal. Fue en ese momento cuando la situación se tensó.

Siempre según la versión policial, el hombre reaccionó de forma violenta al conocer el resultado.

Intentó destruir el ticket emitido por el etilómetro llegando incluso a introducirlo en la boca y, acto seguido, se dejó caer al suelo, golpeándose en la nariz.

Cuando los agentes trataron de ayudarlo a incorporarse, inició un forcejeo en el que llegó a propinar varios puñazos a uno de los policías y a agarrarse a sus piernas con la intención de tirarlo.

La escena obligó a la intervención de los agentes para reducir al individuo, que acabó siendo detenido en el lugar.

Se enfrenta ahora a cargos por agresión a un agente de la autoridad y por conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, al superar las tasas legalmente establecidas.

El suceso pone de relieve, una vez más, los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos del alcohol y la complejidad de las intervenciones policiales en contextos aparentemente rutinarios como la gestión de un accidente leve.