La otra cara de la PAU: cada vez más alumnado precisa adaptaciones para examinarse

Pontevedra
02 de junio 2026
Actualizada: 16:40

Un total de 625 alumnos se examinan en Galicia con adaptaciones específicas, una cifra que triplica la registrada en 2021

Unha alumna facendo as probas da PAU no CRE da ONCE
Unha alumna facendo as probas da PAU no CRE da ONCE / Alberto de Madrid Lafuente

Una de las sedes habilitadas por la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG) para hacer las pruebas de acceso a la universidad (PAU) es el Centro de Recursos Educativos (CRE) de la ONCE, en Pontevedra.

Acoge estudiantes de toda la comunidad con necesidades específicas de adaptación para garantizar la igualdad de oportunidades durante los exámenes.

El presidente de la CIUG, Iván Area, destacó el modelo gallego de acceso a la universidad como un referente estatal.

Según explicó, Galicia fue pionera en la implantación de detectores de frecuencia para evitar fraudes tecnológicos desde 2019 y también en la elaboración de modelos de exámenes competenciales tras la aprobación de la nueva normativa educativa en 2024.

Area subrayó además la propuesta gallega para emplear percentiles en lugar de notas absolutas en los procesos de admisión universitaria, un sistema que considera más justo al permitir comparar resultados entre distintos distritos y promociones.

Iván Area, presidente da CIUG
Iván Area, presidente de la CIUG Alberto de Madrid Lafuente

Durante su intervención, el presidente de la CIUG puso el foco en la evolución demográfica de Galicia. Explicó que los estudiantes que realizan este año la PAU pertenecen a una generación nacida durante un pico de natalidad, lo que se traduce en alrededor de entre 450 y 500 examinados más que en convocatorias anteriores.

Sin embargo, advirtió de que la tendencia para los próximos años es claramente descendente. Según los datos expuestos, la comunidad perderá un promedio de 612 nacimientos anuales durante los próximos 18 años.

El descenso será especialmente acusado en las generaciones que accederán a la universidad en 2030 y 2035, con reducciones de 1.335 y 1.885 nacimientos, respectivamente.

En conjunto, Galicia pasaría de registrar más de 23.000 nacimientos anuales a situarse alrededor de los 13.000, una caída próxima al 43%. "É unha cuestión que debe preocupar non só ás universidades, senón ao conxunto da sociedade", señaló.

Uno de los datos más destacados de esta edición de la PAU es el incremento del alumnado que requiere adaptaciones. En toda Galicia son 625 los estudiantes que realizan las pruebas con medidas específicas de apoyo, frente al 1,67 % registrado en 2021. Este año el porcentaje asciende al 4,65 %, prácticamente el triple.

Un alumno facendo as probas da PAU no CRE da ONCE
Un alumno haciendo las probas de la PAU en el CRE de la ONCE Alberto de Madrid Lafuente

Según explicó Area, este aumento refleja una realidad educativa que va más allá de la universidad y evidencia la necesidad de reforzar la atención al alumnado con necesidades especiales desde las primeras etapas del sistema educativo.

Entre los estudiantes que reciben adaptaciones figuran personas con dislexia, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastorno del espectro autista (TEA), discalculia o disgrafía, entre otras condiciones. En el caso de los alumnos con dislexia, desde 2019 se aplica una corrección diferenciada de las faltas de ortografía en las pruebas.

El Centro de Recursos Educativos de la ONCE acoge este año a 12 estudiantes que precisan adaptaciones especialmente complejas para realizar los exámenes. Inicialmente estaban previstos 20 participantes, aunque ocho finalmente no obtuvieron la titulación necesaria para acceder a la PAU.

Entre los examinados en el centro hay siete estudiantes con discapacidad visual, dos con necesidades motoras y otros con diferentes condiciones que requieren recursos específicos.

Area agradeció la colaboración de la ONCE, que cede sus instalaciones de manera altruista cada año para facilitar la realización de los exámenes.

Las pruebas comenzaron este martes a las diez de la mañana, aunque en el CRE de la ONCE el alumnado fue convocado media hora antes. Las calificaciones provisionales se publicarán el próximo 11 de junio y las definitivas el día 18, una vez resueltas las reclamaciones.

El presidente de la CIUG recordó que aproximadamente el 30 % de las revisiones solicitadas acaban con un incremento de la nota, mientras que alrededor del 10 % suponen una bajada de la calificación, por lo que recomendó valorar con cautela a presentación de reclamaciones.

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