El Concello de Poio aprobará antes de que finalice este año el presupuesto municipal correspondiente a 2022, que ascenderá a 13,47 millones de euros, marcando de este modo un nuevo techo histórico.
Esta partida supone un incremento del 3,5% (450.000 euros) con respecto al de 2021 y cerca de un 6% más con el de 2020. El documento pasará por la comisión de Hacienda del próximo miércoles y se llevará a pleno para su aprobación en la sesión común de diciembre, fijada para el día 21.
Los dirigentes municipales destacan que estas cuentas son "prudentes y realistas", al mismo tiempo que "garanten a eficiencia do mantemento dos servizos básicos, da mellora da asistencia social e o desenvolvemento de actividades lúdicas, deportivas, sociais e culturais".
El concejal de Hacienda, Xulio Barreiro, recalca, además, que "aínda está pendente de realizarse a liquidación do exercicio vixente", que, al igual que en años anteriores, se prevé que servirá para que montante final del presupuesto de 2021 supere los 20 millones de euros.
Uno de los apartados en los que se registra un mayor incremento es en el de servicios sociales, que pasará a contar con un importe de 1,3 millones de euros, el equivalente a prácticamente el 10% del presupuesto. Esta partida aumenta en cerca de 150.000 euros y también contempla una subida para el Fondo de Emergencia Social, a través del cual el Concello presta servicio a las familias con menos recursos.
En cuanto a los servicios básicos (suministro de agua, saneamiento, alumbrado y recogida de basura), también se registra un aumento, hasta cubrir más del 33% del presupuesto (4,4 millones de euros).
En el apartado de inversiones, se contempla una previsión inicial de 638.000 euros, un 11,93% mas que en 2021. En todo caso, Xulio Barreiro aclara que este es un apartado "que non está pechado", lo que permitirá incluir las subvenciones y aportaciones que a lo largo del año se vayan obteniendo a través de otras administraciones.
Al mismo tiempo, el gobierno local prevé efectuar actuaciones de relevancia como la compra de terrenos para el nuevo centro de salud (valorada en 300.000 euros) o la ampliación del cementerio de San Xoán (200.000 euros), ya contempladas en el ejercicio actual y que actualmente se encuentran en la fase final de su tramitación, con el objetivo de ser una realidad a lo largo de 2022.
Por otra parte, el gobierno municipal también mantiene su política de congelación de tasas e impuestos municipales. Así, un año más, los recibos correspondientes a servicios básicos (agua, saneamiento y basura) no experimentarán cambios, una tendencia que se mantiene desde el año 2013.
"O rigoroso control que levamos a cabo dos gastos permítenos continuar garantindo e mellorando prestacións sen que iso repercuta nas economías das familias", señalan los dirigentes municipales.
Además, el Concello recuerda que en 2022 entrarán en vigor varias de las bonificaciones aprobadas este año.