La Policía Nacional ha detectado un aumento de hurtos al descuido en terrazas al abandonar las pertenencias en sillas o colgadas del respaldo sin supervisión.
En bares, pubs y discotecas es habitual que los usuarios relajen su atención y dejen sus pertenencias sobre mesas, barras o en rincones del local, una circunstancia que los delincuentes aprovechan con frecuencia.
La Policía advierte de que es frecuente que los delincuentes aprovechen que los clientes dejan bolsos colgados en el respaldo de las sillas o teléfonos móviles y carteras sobre mesas y barras para sustraerlos en cuestión de segundos.
La Policía Nacional tiene en marcha un dispositivo especial de seguridad coincidiendo con la llegada del buen tiempo y el incremento de la actividad en calles comerciales, terrazas, mercadillos y espacios de ocio al aire libre. El objetivo es prevenir delitos como hurtos, robos, estafas y timos, que suelen aumentar en entornos con gran afluencia de público.
Las fuerzas de seguridad recuerdan que las zonas comerciales y de ocio constituyen un escenario propicio para la actuación de carteristas, descuideros y estafadores. Entre los engaños más frecuentes figura el conocido como "tocomocho", mediante el cual un desconocido intenta convencer a la víctima para retirar dinero del banco a cambio de participar en un supuesto negocio muy beneficioso.
También recomiendan desconfiar de personas que ofrecen ayuda inesperada en cajeros automáticos o en la vía pública. En muchos casos, tras esa actitud aparentemente solidaria se esconde la intención de aprovechar un descuido para apoderarse de dinero o efectos personales.
Otro fraude habitual es el denominado "hurto de la mancha". Los delincuentes provocan una supuesta suciedad en la ropa de la víctima y se ofrecen a limpiarla. Mientras una persona distrae al afectado, otra aprovecha para sustraer sus pertenencias.
La Policía insiste en la importancia de adoptar medidas básicas de autoprotección. En el caso de los bolsos, recomienda llevarlos cruzados por delante del cuerpo y evitar transportar grandes cantidades de dinero en efectivo, joyas u objetos de valor. Los hombres, por su parte, deberían guardar la cartera preferentemente en bolsillos delanteros o interiores.
Las aglomeraciones siguen siendo el entorno preferido por los descuideros, ya que les permiten actuar con rapidez y mezclarse entre la multitud tras cometer el hurto.
La Policía recuerda igualmente la necesidad de extremar las precauciones al retirar dinero en cajeros. Antes de realizar cualquier operación conviene comprobar que no existen dispositivos sospechosos instalados en la máquina y ocultar el teclado al introducir el número PIN.
Asimismo, alertan de una modalidad delictiva en la que un individuo llama la atención de la víctima señalando que se le ha caído un objeto al suelo, a menudo un billete de escaso valor. Mientras la persona se agacha para recogerlo, el delincuente aprovecha para apoderarse del dinero recién retirado.
En caso de sufrir un hurto, la Policía Nacional subraya la importancia de presentar denuncia cuanto antes y aportar todos los detalles posibles sobre los autores: número de implicados, edad aproximada, descripción física, vestimenta, acento, tatuajes, piercings o cualquier rasgo distintivo que pueda facilitar la investigación.
Además, si entre los efectos sustraídos se encuentran tarjetas bancarias, es fundamental contactar de inmediato con las entidades financieras para bloquearlas y evitar cargos fraudulentos que podrían producirse en pocas horas.