Sin contratiempos. El gobierno municipal de Pontevedra ha adjudicado a PreZero el nuevo contrato de residuos. La compañía, que ya prestaba esta servicio en la actualidad, cobrará un máximo de 11,9 millones de euros anuales durante los próximos veinte años.
La previsión que maneja el Concello es que este nuevo contrato entre en vigor "entre o 15 de maio e o 1 de xuño", según ha explicado este martes el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores, que ha detallado los próximos pasos administrativos.
Así, PreZero tendrá ahora dos semanas de plazo para presentar toda la documentación y, a partir de ahí, habrá un periodo de exposición pública de tres semanas, durante el cual asociaciones del sector o los sindicatos podrán presentar recursos contra esta propuesta de adjudicación.
"Estamos ás portas de vivir un cambio de paradigma en todo o relacionado coa xestión de residuos e o seu aproveitamento", ha reiterado Fernández Lores, que ha asegurado estar "encantado" con el camino emprendido por Pontevedra para gestionar los residuos domésticos.
Una vez iniciado el nuevo contrato y su servicio, este deberá estar implementado en seis meses después de su entrada, con la excepción de la planta de compostaje de A Canicouva, cuya previsión es la de estar funcionando plenamente en el cuarto año de contrato.

El alcalde ha apelado a la "responsabilidade de todos e todas" para incrementar la necesaria conciencia alrededor de la separación de residuos, de forma que se puedan "aproveitar ao máximo" todas las fracciones y obtener nuevos recursos a través de su reutilización.
El nuevo servicio de gestión de residuos contará con una plantilla de 167 trabajadores, un 67% más que en la actualidad, y supondrá una amplia renovación de su flota con 61 nuevos vehículos y la incorporación de más de cien nuevos equipos auxiliares.
PreZero deberá proporcionar 2.732 contenedores de gran formato, entre recipientes para biorresiduos (353), envases (498), vidrio (498), papel y cartón (496) y residuos no reciclables (887); así como otras 1.193 unidades de contenedores de tamaño más reducido.
Además, habrá ocho islas emergentes en el centro histórico, que se colocarán y se retirarán a diario en el horario de recogida de residuos, y los centros de compostaje comunitario, que son 36 actualmente, llegarán hasta el centenar con 64 nuevos módulos.
El contrato incluye también la dotación de 475 nuevas papeleras, la ampliación del punto limpio de O Campiño y de la recogida comercial selectiva, que se extenderá a colegios y edificios públicos, o la apertura de una oficina de atención al público en la calle Eduardo Pondal.
Entre las tareas incluidas en el nuevo servicio se encuentran además la recogida de aceite doméstico, pilas, materiales voluminosos, porexpan en comercios o vertederos incontrolados o campañas de desbroces, de desinfección o de tratamientos antiplagas.