El Concello de Pontevedra congelará en el año 2018 todas las tasas e impuestos municipales. Será ya el cuarto año consecutivo sin modificación en la carga impostiva de los pontevedreses, que se subió por última vez en el año 2014.
La Xunta de Goberno local de este lunes aprobó la congelación, que se aplicará a los cinco impuestos municipales -IBI, IAE, ICIO, Plusvalía e Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM)- y a 20 ordenanzas de tasas, además de a una ordenanza general de gestión y a otra de contribuciones especiales para los vehículos de bomberos.
Según ha indicado el portavoz del gobierno local y concejal de Facenda, Raimundo González, el acuerdo es "un dos pasos previos para a posta en marcha do orzamento" municipal de Pontevedra de 2018. El gobierno local empieza a avanzar de cara a la tramitación, si bien no podrá avanzar mucho más allá hasta que el gobierno central empieza a tramitar los Presupuestos Generales del Estado (PGE) y fije los salarios de los funcionarios y las transferencias que hará a los ayuntamientos.
González Carballo explica que se desconoce cuáles serán las cantidades que se manejen en los presupuestos municpales, pero lo que sí saben es que la presión fiscal no se incrementará, siguiendo la tendencia que mantiene a Pontevedra como uno de los municipios con la presión fiscal más baja.
Esta congelación de las tasas e impuestos no tendrá que ir al pleno de la corporación, pues no se produce ningún cambio con respecto al año anterior que requiera aprobación plenaria.
El último año en que en Pontevedra se subieron las tasas fue 2014. En concreto, se habían incrementado diez tasas municipales: agua, basuras, saneamiento, extinción de incendios, cementerios, veladores, plusvalía, vehículos, servicios especiales y cajeros de las entidades bancarias situados en la calle. El resto llevan congeladas un año más.