Doce nuevas zonas de aparcamiento exclusivo para motocicletas y ciclomotores se repartirán por diferentes puntos de la ciudad y se sumarán a las cuatro ya existentes actualmente en las Palmeras, Andrés Muruais, Cobián Roffignac y la Casa del Mar. Según el concejal de Obras Urbanas, Luis Bará, la intención del gobierno municipal es que estén habilitadas en el plazo de un mes.
En total, serán 86 plazas de aparcamiento para este tipo de vehículos. En su mayor parte, aclaró Bará, se crearán a costa de reducir aparcamientos destinados a servicios. Las zonas elegidas son Barcelos (16), Loureiro Crespo (12), Avenida de Vigo (8), Fernando Olmedo (8), Joaquín Costa (8), Alameda (8), Cruz Roja (8), Fray Juan de Navarrete (6), Augusto González Besada (4), Tomás y Valiente (4), Cobián Roffignac (4) y Paseo de Colón (4).
Para decidir donde se instalarán, el Concello de Pontevedra barajó tres criterios: situarlas en el perímetro de la zona peatonal, que estuviesen próximas a las áreas de más actividad económica y comercial y que sirvan para complementar los equipamientos públicos como colegios, recintos deportivos, dependencias administrativas u hospitales.
Estos planes iniciales pueden variar ligeramente, ya que el gobierno municipal pretende mantener diferentes reuniones con colectivos que se desplazan en moto y con los vecinos de estas zonas, para consensuar con ellos todos estos cambios.
Estas áreas exclusivas de estacionamiento para motocicletas y ciclomotores estarán debidamente señalizadas vertical y horizontalmente. En ellas se reflejará de forma clara que solo pueden aparcar este tipo de vehículos de dos ruedas.
Con esta medida, el Concello de Pontevedra pretende, por un lado, compensar la carencia de este tipo de zonas de aparcamiento, algunas de ellas retiradas tras obras de reforma urbana como en las calles Maestranza y Riestra; y por otro, corregir "certo desorde" detectado en la ocupación del espacio público por parte de estos vehículos, calificado por Luis Bará como un "abuso" en determinadas zonas de la ciudad.
En este sentido, Luis Bará apuntó que al gobierno municipal le gusta fomentar también este tipo de movilidad, porque es "menos contaminante e ocupa menos espazo público" que los coches.