Actuaciones en siete carreteras diferentes ha solicitado el Concello de Pontevedra a la Xunta de Galicia dentro del Plan de Fomento de la Movilidad Sostenible que ha puesto en marcha el gobierno gallego para habilitar sendas peatonales o ciclistas en viales de titularidad autonómica. Y una de ellas busca, principalmente, resolver una vieja demanda en la ciudad: una senda ciclista en la PO-546, la carretera vieja a Marín.
Según ha explicado Demetrio Gómez Junquera, el Concello sugiere a la Consellería de Infraestruturas e Vivenda que se estudie la implantación de esta senda desde Rosalía de Castro hasta la rotonda de acceso al puerto de Marín dando el "elevado" número de ciclistas que utilizan este vial y la reciente prohibición para circular por la PO-11 y la PO-12, conocida popularmente como la autovía de Marín.
Esta senda iría, según la idea aportada por el gobierno municipal, por el margen derecho de la calzada en sentido Marín. Además, solicitan que vaya acompañada por otro tipo de medidas para favorecer el tránsito peatonal en todo este ámbito, como la limitación de velocidad a 30 km/h, la instalación de lombos, o la creación de nuevos pasos peatonales en las zonas más urbanas como Rosalía de Castro y Os Praceres.
El coordinador del Rural ha explicado que, con respecto a la PO-542 entre Bora y O Pino, el Concello solicita que se amplíe el tratamiento con aceras hasta O Marco, que se refuerce la movilidad peatonal en el entorno de la Casa da Cultura y la iglesia de Marcón, donde existe tan solo un paso de peatones poco visible y los coches circulan a gran velocidad, y en el acceso al lugar de O Carrasco, en donde se sitúa el colegio o el campo de fútbol.
En la PO-532 entre la avenida de Lugo y el primer tramo de la carretera a Ponte Caldelas, el gobierno municipal sugiere la instalación de aceras en ambos lados de la vía y nuevos pasos de peatones; una actuación similar a la solicitada para la PO-223 entre Lérez y el acceso a Campo Lameiro que, debido a que cruza por lugares muy transitados, debería acompañarse con la limitación de velocidad a 30 km/h y pasos sobre elevados.
El Concello pide a la Xunta que actúe también en la PO-531 entre Pontevedra y Baión, adoptando medidas de calmado de tráfico que faciliten la movilidad peatonal, al ser una zona con notable uso residencial, comercial e industrial; en la PO-225 entre Alba y San Caetano, que carece actualmente de aceras; o en la PO-224 entre Bora y San Antoniño, en donde se cruzan varias sendas, no hay aceras y es necesario remodelar la intersección hacia Xeve y Verducido.
Pontevedra ha remitido todas estas actuaciones a la Xunta a pesar de que, según Demetrio González, aprecian "certo tinte electoral" en este plan autonómico.