La Navidad volvió a convertirse en un puente entre generaciones en Sanxenxo.
Escolares de los colegios de Portonovo y A Florida protagonizaron una entrañable actividad junto a los usuarios del Centro de Día Virxe do Carme, donde las palabras escritas a mano sustituyeron a las prisas y las pantallas para dar paso al afecto y la cercanía.
El intercambio de postales navideñas fue mucho más que un gesto simbólico.
A través de dibujos, mensajes y buenos deseos, niños y mayores compartieron emociones, recuerdos y sonrisas, fortaleciendo un vínculo que traspasa la edad y combate la soledad.
Cada tarjeta se convirtió en una pequeña historia cargada de cariño, capaz de iluminar la rutina diaria de quienes las recibieron.
Esta iniciativa se enmarca dentro de un programa de actividades intergeneracionales que ya ha dejado huella en meses anteriores.
El pasado mes de abril, con motivo del Día del Libro, el alumnado del colegio de Portonovo visitó el centro para leer en voz alta diferentes títulos infantiles como Paco Trolas, Pétala, O meu avó Carmelo, O moco máis rico do mundo o Mari Luz avestruz, creando un espacio de encuentro alrededor de la lectura y la memoria compartida.
Acciones como estas persiguen el doble objetivo de acompañar a las personas mayores y enriquecer los valores sociales de los más jóvenes, fomentando la empatía, el respeto y la importancia del cuidado mutuo.
En Sanxenxo, la Navidad dejó claro que, a veces, un simple mensaje puede unir corazones de todas las edades.