El Concello de Vilagarcía presentó ayer el proyecto de presupuestos para 2025, dotado con 39,4 millones de euros y diseñado para dar respuesta a las necesidades de los vecinos y al mantenimiento de la ciudad.
El documento será debatido en el pleno de la próxima semana, según anunciaron el alcalde, Alberto Varela, y la concejala de Hacienda, Luz Abalo.
El proyecto presupuestario refleja una disminución del 1,23% respecto al ejercicio anterior, una bajada que se explica por la reducción del préstamo previsto: de 4,9 millones el año pasado a tres millones en este ejercicio.
En contrapartida, los ingresos propios experimentan un crecimiento del 8,57%, lo que evidencia la fortaleza económica del concello.
El apartado que registra mayor incremento es la inversión social, que aumenta un 17,22% hasta alcanzar los 4,5 millones de euros. Esta partida incluye el nuevo contrato de ayuda a domicilio, que se ve reforzado con 534.000 euros adicionales, y las becas para estudiantes, que suben a 150.000 euros tras un incremento del 15,16%.
"La apuesta por los servicios sociales forma parte de nuestro modelo de ciudad, que va mucho más allá de intervenir en calles y plazas", explicó Abalo durante la presentación.
El proyecto de presupuesto también contempla los incrementos derivados de los nuevos contratos de servicios: 432.000 euros para la limpieza de instalaciones municipales, 400.000 euros para Sogama y 229.000 euros para limpieza viaria. Los gastos de la corporación municipal se mantienen sin variaciones.
El capítulo de inversiones propias alcanzará los tres millones de euros, con una parte importante destinada al plan de asfaltados. Además, el concello está ejecutando numerosas obras financiadas con fondos europeos y de otras administraciones que no suponen esfuerzo fiscal para los vecinos.
Varela recordó que proyectos como la biblioteca o el pabellón Sara Gómez, calificados por algunos como "faraónicos", ahora forman parte de la realidad municipal sin coste para los vilagarciáns.
Los datos económicos sitúan a Vilagarcía en una posición ventajosa respecto a otros municipios de su rango. El índice de endeudamiento actual del 32,96% pasará al 37% con la nueva operación de préstamo, muy lejos del límite legal del 110%. La carga financiera por habitante es de 23,30 euros, frente a los 47,04 euros de media en los concellos similares.
El esfuerzo fiscal por habitante se sitúa en 471,75 euros anuales, cifra inferior a la media estatal de 667,13 euros y a la de municipios comparables, que alcanza los 634,92 euros.
Las cuentas cumplen con el principio de estabilidad presupuestaria, respetan los límites de gasto y deuda financiera, presentan ahorro neto positivo y cuentan con el informe técnico favorable del interventor.
El alcalde agradeció la colaboración del BNG y espera alcanzar un acuerdo definitivo para la aprobación del documento el próximo jueves 2 de octubre con la aprobación en pleno.