La llegada del buen tiempo vuelve a recuperar una imagen que enerva a los visitantes que pretenden acercarse hasta las playas de las Rías Baixas con las retenciones en el peaje de Curro de la Autopista del Atlántico (AP-9).
La Dirección General de Tráfico informaba de nuevos atascos en este punto durante la jornada de este Viernes Santo a la altura del kilómetro 119 afectando a los automóviles que procedían del norte.
Se trata del punto en el que los vehículos se dirigen hacia la autovía de O Salnés, debido a que las cabinas son incapaces de abordar la cantidad de automóviles que a determinadas horas de las jornadas de sol se dirigen hacia los arenales del litoral.
Esta escena se lleva repitiendo durante los últimos veranos sin que por parte de Audasa, la empresa que explota la concesión de la Autopista del Atlántico, se haya adoptado una medida que resuelva el problema.