Los trabajadores de Veolia (anteriormente Viaqua), empresa concesionaria del servicio municipal de aguas de Pontevedra, salieron a la calle este jueves para mostrar su rechazo ante el bloqueo que sufren las negociaciones del convenio colectivo autonómico.
El personal se concentró inicialmente a las 10:00 horas ante las oficinas de la compañía en la calle Padre Sobreira, para posteriormente trasladar su protesta a las puertas del Concello de Pontevedra.
Esta jornada de protesta, convocada por el comité intercentros y apoyada por el sindicato CIG, se desarrolló de forma simultánea en otras localidades gallegas con centros principales de la firma, como Ourense, Santiago de Compostela y Fene, con el objetivo común de rechazar la postura económica de la dirección.
El delegado de personal en Pontevedra, Xosé Antonio Campos, explicó que el diálogo social se encuentra roto tras un total de ocho encuentros.

Según señaló el representante de los trabajadores, las seis primeras reuniones no dieron fruto y, después de que el personal desarrollara medidas de presión con la colocación de pancartas, la dirección convocó dos encuentros más que no sirvieron para acercar las posturas de forma justa para toda la plantilla.
Las principales demandas laborales se centran en frenar lo que consideran una precarización del servicio.

El colectivo reclama el mantenimiento del poder adquisitivo a través de una subida salarial vinculada al IPC, una condición que la patronal rechaza.
Además, Campos denunció la falta de cobertura de las bajas y de las vacaciones, una situación que obliga a los propios compañeros a asumir la carga de trabajo, trabajando con niveles equivalentes a servicios mínimos en muchas explotaciones del grupo.
En Pontevedra, esta coyuntura afecta a una plantilla compuesta por unos 70 empleados.
Por su parte, el comité intercentros calificó de "inflexible" la actitud de la dirección de Veolia-Viaqua.

La representación sindical critica que la multinacional justifique su negativa a mejorar las condiciones laborales alegando que los actuales salarios dificultan su competitividad a la hora de concurrir a concursos públicos, un argumento que los representantes califican de "inaceptable".
Los trabajadores añaden que en otras empresas del mismo grupo empresarial se están firmando acuerdos que incluyen mejoras que a ellos se les niegan.
Ante este escenario, el representante sindical apuntó que la plantilla estudiará la convocatoria de una huelga si la situación no cambia.
Campos advirtió que tomarán esa vía si no disponen de otra alternativa. El calendario de protestas se determinará este viernes en una nueva reunión de seguimiento en la que se evaluarán los siguientes pasos que se deben dar.
RESPUESTA DESDE EL CONCELLO
Eva Vilaverde, alcaldesa accidental de Pontevedra, manifestaba este mismo jueves a preguntas periodísticas que las protestas forman parte del proceso de negociación colectiva en que los trabajadores "defenden lexítimamente" sus derechos e intereses respecto a la empresa.
La responsable municipal indicó que "nós respectámolo. Teñen que defender os seus intereses".
Recordó que el conflicto afecta a diversos municipios de Galicia, entre ellos también a Poio.
"Esperamos desde o Concello que se resolva e cheguen a acordo o antes posible", concluía Vilaverde.