El Concello de Marín asegura haber recibido en los últimos días numerosas quejas de personas con movilidad reducida que denuncian que las plazas reservadas para aparcamientos son ocupadas reiteradamente por conductores que no tienen la autorización pertinente.
Así, el gobierno municipal ha ordenado a la Policía Local que realice un control exhaustivo de estas plazas, para evitar que sean ocupadas por personas que no pueden aparcar en ellas.
Esta infracción, recuerdan, conlleva una multa de 200 euros.
La Policía Local, en este sentido, ha abierto diligencias judiciales este mismo jueves contra un particular que había falsificado la documentación para poder aparcar en estas plazas reservadas.
Se trata de un delito de falsificación de documento público, por lo que se ha dado traslado del caso al juzgado de guardia de Marín.