La plaza de Pascual Veiga acogió, a las 12.00 horas, la particular fiesta de fin de año anticipada, una cita que ya se ha convertido en clásica en Sanxenxo.
Un buen número de residentes se acercaron con vestuarios de gala para festejar la llegada del año 2022, doce horas antes de que lo haga la gran mayoría de la población.
El acto se desarrolló con la quema de calendarios del 2021, año que se va y que volvió a caracterizarse por las restricciones sanitarias marcadas por la pandemia. A continuación se repartía el cotillón entre los asistentes y se tomaban las uvas o, en su defecto, conguitos o lacasitos. En esta ocasión, la organización decidió eliminar la degustación de una copa de cava para evitar que los participantes se mantuvieran con la mascarilla baja durante un largo período de tiempo.
En uno de los laterales de la plaza, en la Rúa Igrexa, una charanga animaba a bailar y daba el toque de alegría con la esperanza de que el próximo año se celebre una fiesta más concurrida y sin limitaciones.
A partir de las 20.00 horas se celebrará otro de los eventos esperados en estas fiestas, el espectáculo pirotécnico. Desde el puerto se lanzarán los fuegos con más de 4.000 efectos y la combinación de once colores que iluminarán el atardecer de Sanxenxo durante diez minutos. Las personas que quieran observar la tirada pueden acercarse a la Praza dos Barcos o permanecer en el Paseo de Silgar, según informa el Concello.