Las 'Conversas na Ferrería' se llenan de anécdotas, de experiencias, y de planes futuros. Sus protagonistas tienen tres nombres bien conocidos, no solo en los municipios de los que son oriundos, Sanxenxo, Vilaboa y Poio. Han vivido - y en uno de los casos sigue ejerciendo hasta el próximo mayo -, la responsabilidad de ocupar una alcaldía.
Catalina González Bea fue alcaldesa de Sanxenxo con el Partido Popular entre 2006 y 2015 y concejal desde 1995. Posteriormente retomó la vida política liderando una candidatura independiente con Xuntos por Sanxenxo, que no obtuvo representación. A los 14 años comenzó a trabajar, ha tocado muchos palos, aunque con el de "redeira" es con el que se define. Continúa activa, o más bien multiactiva.
José Luis Poceiro Martínez estuvo en la política municipal otros veinte años, en las filas del PSdG-PSOE. Cuatro como concejal y dieciséis como alcalde de Vilaboa. Fue en 2017 en PontevedraViva Radio donde dijo que estaba cansado de la política, dos años después ponía fin a esa etapa. Comenzó otra, como él quería y que también señaló en estos micrófonos: "quiero jubilarme en condiciones óptimas".
Este mismo octubre el alcalde de Poio, Luciano Sobral, anunciaba públicamente su decisión de no volver a presentarse a las elecciones por el BNG. Con dieciocho años ya militaba en el Partido Comunista; una actividad clandestina que fue motivo de preocupación en la familia Sobral Fernández. Su primer acta de concejal la obtuvo en 1979, en 1995 llegó a la alcaldía donde continúa 27 años después.
Nos hablan de sus balances políticos, de cómo sus familias también han tenido que ser parejas, hijos, padres, hermanos, suegros, cuñados... del máximo representante de un concello. "Quien queda contenta es la compañera", recuerda Luis; "la mía revivió cinco años" cuando se lo dijo, apostilla Sobral. "Por fin mamá" le dijeron sus hijos a Catalina.
Ninguno se arrepiente de haber decidido entrar en política. Por momentos la charla parece idílica."Lo más bonito una vez pasada la alcaldía es poder seguir relacionándote con la misma gente, dedicándote a lo que te dedicabas toda la vida" aporta la ex alcaldesa sanxenxina. Pero también salen serios consejos: "rodéate de la mejor gente y prepárate porque el vacío es duro".
Luciano (Nito) cuenta sus primeros planes una vez liberado de las obligaciones públicas y recuerda aficiones de su juventud: 'Camila', la guitarra eléctrica y la mayor de todas, el teatro. Sin duda, una charla absolutamente amena a la que puedes sumarte escuchando este podcast.