El presidente del Popular de Pontevedra, Rafa Domínguez, compareció este viernes para realizar una valoración sobre las relaciones institucionales entre los dos antiguos socios de gobierno en el Concello, el BNG y el PSOE. "Acabarán llegando a un acuerdo de Gobierno en el que cada uno mirará por sus intereses torpedeando a la otra parte, lo que va a ser muy malo para Pontevedra", augura el líder de la oposición.
Después de relatar diversos desencuentros entre ambas partes que comenzaron en la campaña electoral cuando Iván Puentes asumió el liderazgo de la formación municipal socialista tras la marcha de Tino Fernández, Domínguez reconoce asistir "atónito" al deterioro de las relaciones entre ambos partidos. Aun así, atiza a Puentes al decirle que "no debería quejarse tanto" porque "tienen lo que han votado". "Los socialistas entregaron la alcaldía a Lores, a pesar de que el PP ganó de forma rotunda y contundente las elecciones”, añadió.
Las desavenencias entre ambos, relató el popular, fueron sucediéndose comenzando por la inauguración del nuevo mirador sobre el Lérez, por parte del regidor nacionalista, cuando el líder del PSOE no se encontraba en la ciudad. Siguieron en el pleno de la semana pasada con las dos mociones del PSOE sobre Reina Victoria y el Pontevedra Flúe. Días después han vuelto a quedar en evidencia las dos formaciones con los reproches de los socialistas por el deterioro de los servicios sociales o con el nuevo plan de los nacionalistas para revitalizar la planta superior del Mercado.
El último roce surgió a raíz de la polémica sobre la ubicación de la feria ambulante. Tema que aprovechó Domínguez para criticar a la antigua responsable de Promoción Económica y Comercio. "Es extraño que la socialista Yoya Blanco enmiende una ordenanza que firmó ella hace tres meses, cuando formaba parte del Gobierno local. Una ordenanza que el PP ya le había advertido en pleno de que estaba mal”, recordó el líder de los populares.
A pesar de todos estos enfrentamientos, Rafa Domínguez está convencido de que habrá pacto de gobierno. Y en caso de no haberlo, tampoco augura un buen futuro para la ciudad porque "nueve ediles nacionalistas tendrán que hacer el trabajo que antes hacían los 15 concejales del bipartito”.
Mientras tanto, desde el Partido Popular, mantienen su hoja de ruta "jurídica" para tratar de reabrir Reina Victoria, retirar los lombos de las vías sanitarias, llevar definitivamente la feria ambulante al centro y reforzar los servicios sociales. “Queremos hacer realidad las iniciativas que reclama la mayoría de los pontevedreses”, ha concluido el popular.
Del mismo modo, descarta por el momento presentar una moción de censura y explorará las vías legales para que el gobierno ejecute los acuerdos plenarios como la apertura de Reina Victoria.