Ratifican en el Pleno, gracias a la abstención del PP, el reparto de retribuciones municipales

Pontevedra
18 de junio 2015

El BNG sacó adelante, gracias a la abstención del PP, uno de los asuntos más espinosos que se debaten al inicio de cada mandato, el de las dedicaciones exclusivas. Contarán con sueldo ocho ediles nacionalistas, dos del Partido Popular y uno del PSdeG-PSOE. Fue el tema que más debate generó en el primer pleno de este mandato

Primer Pleno de la nueva corporación municipal de Pontevedra
Primer Pleno de la nueva corporación municipal de Pontevedra / Mónica Patxot

El BNG sacó adelante, gracias a la abstención del PP, uno de los asuntos más espinosos que se debaten al inicio de cada mandato, el de las dedicaciones exclusivas. Contarán con sueldo ocho ediles nacionalistas, dos del Partido Popular y uno del PSdeG-PSOE. El gobierno se reserva, eso sí, la opción de ampliarlas hasta un máximo de cuatro más en un futuro, según César Mosquera, porque "non descartamos chegar finalmente a un goberno de coalición".

Mosquera, que actuó como portavoz del BNG en este Pleno, explicó que el gobierno con esta propuesta se marcó el criterio de que "ninguén saia beneficiado nin prexudicado" y que tanto gobierno como oposición "teñan os medios suficientes para exercer o seu traballo". Explicó que el coste del gobierno se reduce en un 32%, mientras que los gastos de la corporación se mantienen a pesar de la entrada de dos nuevos grupos.

Junto a los sueldos, Mosquera citó la asignación que recibirán los partidos -2.750 euros al mes como fijo y 250 euros por concejal- para destacar que "pode haber grupos que non vexan colmadas as súas aspiracións", a pesar de lo cual, dijo, "non se pode negar que é unha proposta ecuánime e xenerosa cos grupos da oposición para que todos poidan facer o seu traballo en boas condicións".

Pero la oposición no estuvo de acuerdo. María Rey, concejala de Ciudadanos, afirmó que el reparto era "claramente insuficiente" y perjudica a los partidos con menor representación, impidiendo una oposición "legítima"; mientras que desde Marea Pontevedra, Luis Rei, insistió en dejar en seis las dedicaciones del gobierno y en reducir el salario del alcalde y los concejales hasta los 40.000 y 35.000 euros brutos, respectivamente, como harán Santiago o Ferrol.

Mucho más beligerante fue Agustín Fernández. El socialista acusó al BNG de tener "certo desprecio" por el trabajo de la oposición al dejarles sin medios materiales y humanos y entiende que esta propuesta supone un "recoñecemento explícito" de que Lores no tiene equipo porque "presidirá un goberno de liberados" en el que el trabajo lo harán los cinco directores generales y el intendente de la Policía Local "e iso soa moi mal".

Por su parte, el Partido Popular justificó su abstención en este punto porque los pontevedreses "falaron o 24 de maio" y decidieron que gobernara el BNG, por lo que señaló que "se organicen como queiran porque deben ter a iniciativa". En todo caso, Jacobo Moreira pidió que, una vez que se han resuelto este tipo de cuestiones organizativas, "a partir de hoxe nos centremos nos temas relevantes para a cidadanía".

MÁS CONSENSO EN OTROS ASUNTOS

Como era de esperar, hubo un mayor acuerdo en el resto de asuntos relativos a la organización del trabajo municipal. Los plenos de la corporación se celebrarán el tercer lunes de cada mes a las once de la mañana, con la oposición de Marea que proponía pasarlos a los sábados, y se aprobó la creación y composición de las comisiones informativas ya anunciadas, también con el voto en contra de Marea, que solicitó una específica de Justicia Social.

Hubo unanimidad en el reparto de puestos en los órganos colegiados que dependen del Concello y todos, salvo el BNG, se abstuvieron en relación a la asignación que recibirán los concejales sin dedicación exclusiva por asistir a plenos y comisiones. Por último, con respecto a la asignación económica a los grupos, que oscilará entre los 5.750 euros al mes del BNG y los 3.000 de Ciudadanos, se opuso únicamente el PSdeG-PSOE.