Finalmente ha sido en el aeropuerto de Lavacolla y no en el de Peinador, como estaba previsto, donde aterrizó este miércoles con dos horas de retraso el vuelo que trajo a casa a los últimos militares de la Brilat de Pontevedra desplegados desde hace seis meses en Mali.
En este último vuelo, viajaron 220 militares, 56 de los cuales se bajaron en Lavacolla, mientras el resto continúo viaje.
Con esta segunda rotación concluyo el repliegue del contingente de la brigada pontevedresa y finalizan una misión que, según el Ministerio de Defensa, consistió en entrenar y asesorar a las Fuerzas Armadas malienses y dar apoyo a la estructura del Sahel frente a la amenaza yihadista.
Defensa ha apuntado que esta misión de Mali forma parte del enfoque integral de la Unión Europea para la seguridad y el desarrollo en el Sahel. España es uno de los países europeos que más esfuerzo realizó en esta misión internacional en relación con su contribución en medios personales y materiales en materia de defensa.