Termina el verano y toca reiniciar el disco duro para adaptarse a la nueva realidad: un nuevo curso escolar. El proceso lo han experimentado este jueves 10 de septiembre 8.200 alumnos de Educación Infantil y Primaria de centros educativos pontevedreses, la mayoría de ellos -5.455- en colegios públicos, algunos sin dificultades y otros con lloros que lo complicaron. "Nooooo, eu non quería volver, estábase moi ben de vacacións", fue una de las frases más escuchadas en los patios, pero fueron muchos los que mostraron la actitud contraria y llevaron la sonrisa por bandera.
En el CEIP de Marcón se reprodujeron las mismas escenas que en el resto, pero los escolares también tuvieron una experiencia diferente. Este año fue uno de los dos colegios elegidos por el Concello de Pontevedra para el inicio oficial del curso, de modo que recibieron la visita de la alcaldesa en funciones, Carme da Silva, y el concejal coordinador del rural, Demetrio Gómez. Los escolares de Marcón escucharon una frase que no se sintió en otros centros mientras ambos recorrían aula por aula: "Ola, eu son Demetrio, son concelleiro de Pontevedra. Esta é Carme e o alcalde está de vacacións, así que é a alcaldesa en funcións".
Con más timidez los de los cursos superiores y con espontaneidad los menores, los niños de Marcón les abrieron las puertas de sus clases y les contaron sus experiencias. Los pequeños, como los de primer cuso de Primaria, se mostraron más sorprendidas por la presencia de fotógrafos de lo distintos medios en su aula: "Por que traedes cámaras?". Los de cuarto curso incluso se llevaron deberes. Demetrio Gómez les pidió que, al llegar a casa, pidiesen a sus padres que les dejasen en la zona del aparcamiento, pero no les acompañasen hasta la puerta misma del centro: "vinde sós ata a porta do cole, xuntos, pero sen pais".
Estos deberes llevan detrás la gran novedad con la que este jueves se vivió la vuelta al cole en Marcón. El regreso a las aulas ha coincidido con la inauguración de una nueva zona de aparcamiento y con una reordenación del tráfico en el entorno. En los últimos meses se ha trabajado en la zona para que se convierta en "núcleo de centralidade parroquial" y que el tráfico rodade de acceso al colegio, al pabellón y al campo de fútbol que están en el entorno sean más seguros.
La actuación tuvo un precio de 100.000 euros y estuvo consensuada con el consello parroquial, la asociación de padres y madres de alumnos y la Dirección del centro. Como resultado, se han acabado los problemas de estacionamiento -hay más plazas- y se ha mejorado la seguridad al garantizar que los autobuses escolares puedan dejar a los niños en un entorno sin coches. Todo está adaptado para que justo en el acceso al centro haya prioridad peatonal.
En el Concello de Pontevedra habrá matriculados este curso 2.555 alumnos de Infantil y 5.645 de Primaria en los distintos centros educativos, con novedades en alguno como el CEIP San Bieito de Lérez, que ha pasado a formar parte de la Rede de Centros Plurilingües, según ha informado la Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria.