Agentes de la patrulla fiscal y fronteras de la Guardia Civil en Vilagarcía de Arousa han requisado más de 4.000 envases de bebidas energéticas a una distribuidora de Sanxenxo.
Lo han hecho tras declararlas "inseguras", ya que al revisar los envases durante una inspección comprobaron que muchos de ellos no venían con las indicaciones en español.
Al tratarse de un producto alimenticio, donde los ingredientes por motivos de seguridad tienen que venir claramente reflejados en español, los agentes incautaron todos aquellos envases que no reunían las condiciones marcadas en la normativa.
Así, quedaron precintados un total de 4.020 envases de 500 ml de capacidad cada uno y de diversos sabores, según ha informado la Guardia Civil.
Las bebidas, que fueron intervenidas el pasado 14 de enero, estaban repartidas en varios palés dentro de las instalaciones de la empresa.
Dichos productos, reitera la Guardia Civil, son inseguros para la salud por llevar un etiquetado "inadecuado e insuficiente" para el consumo en el mercado nacional.
Los agentes denunciaron a la distribuidora por infringir la ley 17/2011 de seguridad alimentaria y nutrición, quedando el producto a disposición de la autoridad competente.
La sanción económica puede oscilar desde los 300 a los 5.000 euros.
La Guardia Civil advierte a la ciudadanía sobre los riesgos asociados al consumo de bebidas energéticas, especialmente aquellas que se adquieren fuera de los canales oficiales o que carecen de etiquetado claro, registro sanitario y trazabilidad alimentaria.
El consumo de este tipo de productos puede suponer un peligro para la salud, ya que pueden contener altas concentraciones de cafeína, sustancias estimulantes no declaradas u otros ingredientes que no cumplen con la normativa vigente.
La falta de información sobre su origen y composición impide garantizar además que hayan superado los controles sanitarios necesarios