Era, desde hace días, toda una atracción en el puerto deportivo de Sanxenxo. Una cría de delfín, que estaba entre los barcos atracados, había despertado todas las miradas.
Hasta que alguien, con buen criterio, decidió alertar a las autoridades.
El delfín parecía no ser capaz de salir del puerto y su vida corría peligro.
Técnicos de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA) acudieron a la zona y confirmaron que el animal podía estar enfermo.
Están trabajando para que pueda salir del puerto.
El animal, que estaba desorientado, se ha podido librar así, si logran rescatarlo definitivamente, de una muerte casi segura.
No es raro que cetáceos de este tipo acaben llegando a la costa arrastrados por las corrientes marinas o porque hayan sufrido algún percance.
Desde hace años, estos delfines o 'arroaces', se han convertido en una estampa habitual de las Rías Baixas gallegas, especialmente las de Pontevedra y Arousa.