Técnicos de la empresa Viaqua han estado realizando en las últimas semanas labores de limpieza en los 8.520 imbornales -desagües de pluviales- que hay en la ciudad de Pontevedra. El objetivo de estos trabajos es retirar todos los materiales que pueden provocar atascos en estas alcantarillas y, como consecuencia, que el agua de lluvia provoque que el sistema desborde y se produzcan inundaciones.
Según indicó el concejal responsable del Ciclo de Agua, Raimundo González, esta actuación es habitual durante las estaciones de otoño e invierno. Se mantiene así la capacidad de evacuación de agua de los colectores que hay en la ciudad.
Estos trabajos los desempeñan dos personas que van cumpliendo una ruta programa y registran todos los datos para tener constancia en qué zonas suele haber más problemas.
Los dos operarios se centran en retirar todos los elementos que son arrastrados por el agua hacia estos imbornales: hojas, papeles, tierra, arena o piedras; para que no haya problemas de atascos y el agua no invada la vía pública.
En total, se han hecho 10.526 revisiones hasta la fecha, lo que implica que muchos de ellos han tenido que ser limpiados en varias ocasiones.
NUEVOS CONTADORES
Raimundo González también avanzó que en unos días comenzará una campaña informativa a todos los abonados de Viaqua en Pontevedra para comunicar la disponibilidad de nuevos contadores. Se trata de unos dispositivos que permitirán la telelectura, es decir, medir los consumos a distancia gracias a una antena y vía radio, lo que hará que el personal de la empresa no tenga que acudir a las viviendas para realizar estas mediciones.
Estos aparatos realizan cuatro lecturas cada hora y envía los datos a la sede central de Viaqua, lo que permitirá controlar el consumo por franjas horarias y detectar con mayor facilidad fugas en el suministro o consumos anómalos. Todo ello, según el edil del BNG, ayudará a que los clientes de la compañía tengan un consumo "máis axustado".
A los nuevos abonados de Viaqua ya se les están instalando estos contadores, mientras que los que ya lo sean podrán cambiarlos de forma voluntaria, previo pago de unos "60 ou 70 euros". El cambio beneficia, sobre todo, a aquellas personas que tengan los contadores en el interior de sus viviendas, ya que no tendrán que estar pendientes de que vengan a sus casas a hacer las lecturas periódicas o se les estime el consumo que realicen por no poder realizarlas.