El Concello de Ribadumia acaba de comprobar el resultado de las obras de mejora acometidas recientemente en la planta de transferencia de residuos de Sogama, situada en este municipio.
Se trata de una infraestructura clave para la comarca, que presta servicio a más de una veintena de concellos, especialmente relevante durante los meses de verano, cuando el volumen de residuos se duplica o incluso triplica debido al incremento de la población estacional y el turismo.
Las mejoras fueron financiadas por la empresa pública Sogama, que destinó más de 600.000 euros a la estabilización y consolidación de un talud de gran altura situado en una parcela anexa a la instalación, así como a la construcción de nuevos vestuarios y la reparación del aparcamiento de contenedores existente, al que se añadieron dos plazas nuevas.
La planta de Ribadumia está preparada para el tratamiento de dos fracciones principales de residuos: la conocida como bolsa amarilla, que contiene envases ligeros (plástico, latas y briks), y la bolsa negra, correspondiente a los restos no reciclables.
Estas fracciones son recogidas por los servicios municipales y trasladadas a la planta, donde se transfiere su contenido a contenedores de gran capacidad equipados con mecanismos de seguridad, y posteriormente son enviadas al Complejo Medioambiental de Sogama en Cerceda.
En el caso de la bolsa amarilla, los materiales son separados por tipologías para ser remitidos a los centros recicladores.
Los restos de la bolsa negra, por su parte, pasan por un proceso de selección mediante tecnología 4.0 que permite recuperar la parte reciclable, destinando lo restante a la producción de energía eléctrica.
Además, los concellos que disponen de recogida diferenciada de materia orgánica a través del contenedor marrón deben transportar estos residuos a la planta de compostaje de Vilanova de Arousa, donde se transforman en un abono natural destinado a usos agrícolas y de jardinería.
Los datos de gestión de la planta de Ribadumia en 2024 reflejan la importancia de esta infraestructura: 99.145,51 toneladas de bolsa negra, con un ligero descenso del 0,33% respecto a 2023, y 4.545,74 toneladas de bolsa amarilla, con un aumento del 6,76% respecto al año anterior.
Desde el Concello valoran muy positivamente estas actuaciones, que mejoran la seguridad y funcionalidad de la planta, al tiempo que destacan su contribución, como municipio anfitrión, "a un modelo de gestión de residuos más eficiente, sostenible y comprometido con el medio ambiente".
