El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, compareció este martes ante el Pleno del Parlamento gallego, a petición propia, para dar cuenta de la gestión de la Administración autonómica durante la ola de incendios forestales que asoló Galicia este verano. Durante su intervención, el mandatario anunció un paquete de medidas centradas en la prevención, la extinción y la recuperación de las zonas afectadas, al tiempo que reivindicó la colaboración institucional como pilar fundamental para afrontar este reto.
Entre las principales actuaciones avanzadas, Rueda destacó el refuerzo de los medios aéreos de extinción, con la incorporación de nuevos aviones y helicópteros y la creación de nuevas bases operativas, como la prevista en Verín. También anunció un incremento de las labores de limpieza en las zonas próximas a viviendas e infraestructuras, asumiendo la Xunta competencias que hasta ahora recaían sobre los concellos.
En este sentido, el presidente propuso modificar el convenio actual con Seaga y la Federación Galega de Municipios e Provincias para facilitar a los concellos de menos de 10.000 habitantes la gestión de las denominadas fajas secundarias —franjas de terreno clave para frenar la propagación del fuego—. Rueda subrayó que se apoyará económicamente a los municipios adheridos, pero se exigirá el cumplimiento de los compromisos como condición para acceder a fondos del Fondo de Cooperación Local.
El presidente insistió en la necesidad de una acción conjunta entre Xunta, concellos y propietarios forestales. Además, avanzó que se impulsará una reforma legal para permitir que las Administraciones puedan intervenir directamente en fincas abandonadas o mal gestionadas en zonas de riesgo, y que se exigirá a las comunidades de montes reinvertir una mayor parte de sus ingresos en prevención y adquisición de maquinaria.
También se promoverá la plantación de frondosas autóctonas como barreras naturales contra el fuego y se trabajará en la simplificación administrativa para facilitar los desbroces, quemas controladas o incluso la conversión de suelo forestal en agrario.

Durante su comparecencia, Rueda dedicó unas palabras de agradecimiento a los equipos de extinción, cuya actuación calificó de "exemplar" y que, a su juicio, evitó una tragedia mayor: "O obxectivo prioritario foi protexer vidas e vivendas, e logrouse que non houbese vítimas mortais".
En esta línea, reclamó al Gobierno central la creación de una base permanente de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Galicia, proponiendo como emplazamiento las instalaciones ya existentes en el municipio ourensano de Toén.
El presidente autonómico también puso el foco en las ayudas ya activadas para los afectados por los incendios. En el último Consello de la Xunta de agosto se aprobaron medidas sin límite de gasto, incluyendo indemnizaciones por hospitalización (120 euros diarios), ayudas de hasta 132.000 euros para reconstruir viviendas —que pueden ampliarse a casi 150.000 con el mobiliario— y ayudas al alquiler temporal.
Según Rueda, ya se han recibido solicitudes para 41 viviendas, 191 explotaciones agroganaderas, 61 forestales y tres industrias o comercios. Las dos primeras ayudas para reconstrucción de viviendas han sido aprobadas y serán abonadas esta misma semana.
Además, el Ejecutivo gallego financiará los controles de calidad del agua en los municipios afectados, una medida que, según el presidente, responde a la necesidad de actuar con rapidez: "Hai que axudar á xente cando o necesita, non cando xa pasou todo".

Rueda cerró su intervención apelando a la unidad política y social ante una crisis que, afirmó, ha dejado enseñanzas que deben ser aprovechadas: "Foi unha situación excepcional que estivo marcada pola dureza, pero tamén pola grandeza dos que tiveron que intervir".
El presidente reiteró el compromiso de su Gobierno con las personas afectadas y con el conjunto del territorio gallego, asegurando que "Galicia non se rendeu" y que, como en otras ocasiones, "sempre renace".