Hacer barrio es mucho más que compartir un mismo espacio urbano. Significa construir comunidad, crear vínculos entre las personas y fomentar relaciones basadas en la proximidad, la colaboración y el apoyo mutuo.
El barrio de San Pedro vivió este martes una intensa jornada de convivencia con la celebración de la primera edición de "Facendo Barrio"
Ha sido una propuesta promovida por el IES Mestre Landín junto con el CEIP Sequelo, A Galiña Azul y el CEIP Carballal, que consiguió reunir a cientos de vecinos en un ambiente marcado por la participación, la cultura y el encuentro entre generaciones.
En una sociedad cada vez más acelerada e individualista, iniciativas que promueven el encuentro vecinal ayudan a recuperar la vida en común y a fortalecer el sentimiento de pertenencia.
La plaza de San Pedro se convirtió durante la tarde en un gran espacio comunitario en el que pequeños y mayores pudieron participar en un amplio abanico de actividades gratuitas.
El programa incluyó juegos tradicionales, talleres creativos, iniciativas participativas, música en directo, sorteos y diferentes propuestas gastronómicas que contribuyeron a dinamizar la zona y a fomentar la convivencia entre la ciudadanía.
La iniciativa nace con la vocación de continuidad y con el objetivo de consolidarse como una cita anual en el calendario social y educativo de Marín.
Desde la organización destacan que el propósito principal es reforzar los lazos entre los centros educativos del entorno y visibilizar la riqueza cultural y social del barrio de San Pedro y del conjunto del municipio.
El apartado cultural y artístico fue uno de los grandes atractivos de la jornada.
El público asistente pudo disfrutar de la representación de la compañía Tarabelos Teatro, así como de las actuaciones musicales del grupo de pandereteiras Fentos e Frouma y de la batucada Axe Bahía, que pusieron ritmo y animación a las calles del barrio durante toda la tarde.
El IES Mestre Landín realizó una valoración muy positiva de esta primera edición, destacando especialmente la elevada participación tanto de la comunidad educativa como del vecindario.
El centro incidió además en la importancia de continuar impulsando espacios compartidos que favorezcan la relación entre personas de diferentes edades, culturas y realidades sociales, promoviendo valores ligados a la cooperación, a la inclusión y a la convivencia.
Porque hacer barrio también implica dar valor a la diversidad, abrir espacios para que convivan distintas generaciones, culturas y realidades sociales, y entender que la participación colectiva es fundamental para mejorar la convivencia.
Participar en actividades, colaborar con asociaciones, conocer a quien vive alrededor, son pequeños gestos cotidianos que transforman un conjunto de calles en una verdadera comunidad.
La organización también quiso agradecer expresamente la implicación de los centros colaboradores y de sus ANPAS, así como el apoyo de entidades como el Secretariado Gitano y el Concello de Marín. Del mismo modo, destacaron la colaboración de varias empresas locales.
