Santiago asumirá los casos más graves y la cirugía cardíaca pero no las consultas de Cardiología

Pontevedra
15 de enero 2014

Un grupo de cardiólogos del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) mantuvieron este miércoles en Pontevedra la primera reunión sobre la nueva organización asistencial que comienza en febrero. A partir del próximo mes, 300.000 pacientes procedentes del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés tendrán al CHUS como hospital de referencia para tratamientos de hemodinámica y cardiología intervencionistas

Un grupo de cardiólogos del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) mantuvieron este miércoles en Pontevedra la primera reunión sobre la nueva organización asistencial que comienza en febrero. A partir del próximo mes, 300.000 pacientes procedentes del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés tendrán al CHUS como hospital de referencia para tratamientos de hemodinámica y cardiología intervencionistas.

Según se abordó en esta reunión de trabajo este cambio supondrá que los cardiólogos de Santiago se desplacen para hacer hemodinámica en la sala del Hospital provincial de Pontevedra, donde se atenderán a los pacientes con un cuadro menos grave. Por el contrario aquellos casos más complejos serán asistidos en Santiago de Compostela.

Las consultas de Cardiología continúan como hasta ahora

En la reunión también se estudió la fórmula para adecuar los recursos tecnológicos de Pontevedra para la atención cardiológica con el objectivo de minimizar los desplazamientos de pacientes de Pontevedra y O Salnés.

Como solución se contempla que hemodinamistas del CHUS acudan a Pontevedra y que sólo se asuman los los casos más graves además de la cirugía cardíaca, pero no las consultas de Cardiología, que continúan como hasta ahora.

Los especialistas del CHUS afirman que el Hospital de Santiago dispone de medios modernos infrautilizados y de un gran equipo médico que incluye cuatro electrofisiólogos y cinco hemodinamistas.

A partir de ahora este tipo de reuniones se mantendrán de forma periódica para coordinar el trabajo y evaluar los resultados de la nueva organización asistencial.