La edición número 50 de la Festa da Troita de Ponte Caldelas se cerró finalmente con un "éxito de público muy por encima de las expectativas", señalaron desde el gobierno local.
La Xunta de Goberno hizo balance este lunes asegurando que se rozaron máximos históricos pese a las malas condiciones meteorológicas del sábado.
En total se vendieron en la carpa casi 1.400 billetes, a un precio de tres euros, y se despacharon cerca de 900 kilos de trucha.
La lluvia provocó que la jornada del sábado contase con algo menos de afluencia, pero el domingo la Alameda fue un ir y venir constante de visitantes, que en su mayoría se decantaron por degustar la trucha frita, aunque la trucha escabechada supuso cerca del 40% de las raciones servidas.
Además, pese a la lluvia, la verbena del sábado noche pudo finalmente celebrarse con normalidad bajo la carpa instalada al descartarse el riesgo de tormenta eléctrica que amenazó con la suspensión.